Los chamizos deberán reaccionar en las próximas semanas para salir de una racha negativa que le obliga a mirar hacia adelante con urgencia
El Caja Rural CPLV se queda en casa con la miel en los labios
El conjunto vallisoletano se despidió de la Copa del Rey con la cabeza alta
El Caja Rural CPLV Valladolid se quedó a las puertas de disputar la final de la Copa del Rey de hockey línea, que se celebró en el Polideportivo Canterac, tras caer en semifinales ante el Molina Sport por 3-2 en la prórroga y con gol de oro. Los vallisoletanos plantaron cara de principio a fin al gran favorito del torneo y solo una acción desafortunada en el tiempo extra, culminada por Kevin Mooney en el minuto 3, impidió que el conjunto pucelano luchara por el título.
La semifinal, que por ambiente y nivel bien pudo ser una final anticipada, arrancó con un Molina Sport dominador y presionando alto, probando a Iker Carranza con lanzamientos lejanos. El Caja Rural CPLV respondió pronto, con una acción de Daniel Pérez que estuvo cerca de sorprender a Javi Tordera.
En un partido marcado por el ritmo alto y las continuas alternativas, las expulsiones adquirieron un peso decisivo, más aún con partidos reducidos a 20 minutos por periodo. La primera penalización fue para el conjunto vallisoletano, que resistió con solvencia gracias a un inspirado Carranza. Superado el inferioridad, Dani Díez estuvo a punto de adelantar al CPLV en una contra cuyo lanzamiento se estrelló en ambos palos y botó sobre la línea, en una acción que obligó a recurrir al videoarbitraje, estrenado en el hockey línea, para confirmar que no había gol.
Lejos de venirse abajo, el equipo de Andrés Portero encontró premio en el minuto 11, cuando Arturo Contreras asistió a Darío Pascual para firmar el 0-1. La alegría duró poco, ya que una nueva expulsión permitió al Molina empatar en superioridad por medio de Jan Andrysek.
El encuentro mantenía un ritmo eléctrico y una grada volcada. Tras otra penalización bien defendida, el Caja Rural CPLV dispuso de su primera superioridad y no la desaprovechó: a cuatro minutos del descanso, Dani Díez conectó un potente lanzamiento para devolver la ventaja a los vallisoletanos, que se marcharon al intermedio con el 1-2.
La segunda mitad elevó aún más la intensidad. El CPLV tuvo opciones para ampliar la renta, pero fue el Molina quien logró el empate por medio de Alex Pérez, en una acción polémica en la que el disco entró en la portería al mismo tiempo que se producía un contacto con Carranza. Los árbitros dieron validez al tanto y el partido volvió a empezar con 2-2 y 18 minutos por delante.
Ninguno de los dos equipos logró aprovechar las superiores numéricas posteriores, y el choque entró en una fase de máxima tensión, con grandes intervenciones de ambos porteros y la ayuda de los palos, como en un disparo de Kevin Mooney que se estrelló en el poste a siete minutos del final.
Sin goles en el tiempo reglamentario, el billete para la final se decidió en una prórroga con gol de oro. Tras varios avisos y un juego muy físico, un despiste defensivo permitió a Kevin Mooney encontrar el espacio necesario para batir a Carranza y dar el triunfo al Molina Sport, dejando al Caja Rural CPLV sin premio pese a su sobresaliente actuación. El conjunto vallisoletano se despidió así de la Copa del Rey con la cabeza alta, tras competir de tú a tú ante el máximo aspirante al título y demostrar, una vez más, su condición de referente del hockey línea nacional.









