La vida de un alcalde para todo

La Agencia Ical ha pasado casi un día con dos de los alcaldes de Valladolid: César Herrero, de Villagarcía de Campos, y Alberto Collantes, de Viana de Cega

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La vida de un alcalde para todo
César Herrero, alcalde de Villagarcía de Campos. Leticia Pérez / Agencia Ical.
Juan López
Lectura estimada: 7 min.

"Estamos para todo lo que ocurre en el pueblo". Con esta frase tan escueta, el alcalde de Villagarcía de Campos (Valladolid), César Herrero, resume su día a día, en la que compatibiliza su vida personal y laboral como agricultor con el ejercicio de regidor de su pueblo. "Para mi es un honor ser el representante de todos los vecinos", sostiene. Es su cuarta legislatura y cuando esta acabe, habrá acumulado ya 16 años como primer edil, donde actualmente gobierna gracias a los cuatro concejales del PP, del que forma parte, dos de Vox y uno del PSOE.

La labor de alcalde requiere que, "si a veces estás en el campo" y "llama un vecino porque hay un reventón de una tubería u otro problema", vuelve al pueblo "rápidamente y dejar" lo que está haciendo. Pero no esconde que es un "orgullo" ser alcalde de su pueblo y estar al servicio de sus conciudadanos. A pesar de ello, nació en el municipio cercano de La Santa Espina, pero hace cuatro décadas que reside en Villagarcía. "Uno de los puntos positivos de ser primer edil es la cantidad de gente que conoce y con la que te relacionas. A mí eso me gusta mucho", dice, como por ejemplo le sucede en el Día de la Provincia de Valladolid, donde suele charlar con otros alcaldes para hablar de las diferentes acciones en cada municipio.

La Agencia Ical ha pasado casi un día, de puro invierno, con dos de los alcaldes de Valladolid: César Herrero, de Villagarcía de Campos, con alrededor de 300 habitantes y una dedicación parcial, y Alberto Collantes, regidor de Viana de Cega, de 2.300 vecinos, y con retribución exclusiva.

Tierra de Campos ha soportado una gran helada. Un ligero manto blanco de hielo amanece sobre el suelo de las parcelas de cultivo, sembradas principalmente de cereal. Por ello, Herrero inicia su día en la nave donde guarda la maquinaria para realizar tareas de mantenimiento de la maquinaria. En otra época del año saldría al campo a sembrar o desarrollar las labores de cada época del año. A partir de ahí suele pasar por el Ayuntamiento, principalmente lunes y miércoles, los días que acude el secretario, Francisco Javier Pérez, para despachar con él. "Sin él sería inviable", reconoce, pues se encarga de las subvenciones y ayudas a las que puede acceder el Consistorio, principalmente procedentes de Planes Provinciales de la Diputación para asfaltado, alumbrado o aceras, pero también registros de entrada, correos, petición de licencias o solicitud de empadronamientos, entre otros.

Este alcalde y agricultor de secano, que recientemente recibió la visita del presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, trabaja alrededor de 300 hectáreas de trigo, cebada y guisantes, principalmente, en una explotación que saca adelante con la ayuda de su hijo, que lo compatibiliza con su empleo en un taller-concesionario de tractores en Valladolid.

Principales problemas

El principal problema que debe asumir César Herrero como alcalde de la población cuando se baja del tractor, se quita el mono de trabajo y se pone el traje es el abastecimiento de agua potable, un asunto que "está generando numerosas dificultades" en la población, con "fugas constantes que, en algunos casos, suponían la pérdida de 70.000 litros de agua diarios que se perdían filtradas". Hasta Villagarcía, el agua viaja en tubería desde la ETAP de Medina de Rioseco, y es más tarde, cuando se distribuye a los vecinos, cuando parte de ese agua se pierde. "El alcalde ya ha contratado varias empresas para encontrar esas fugas, que no siempre se muestran", apunta su secretario, Francisco Javier Pérez, figura que comparte con la cercana localidad de Villanueva de los Caballeros, y que es esencial para la solicitud de las ayudas de empleo local de la Junta y servicios básicos como jardinería o limpieza.

Otro de los problemas, coinciden el secretario y el alcalde, es el elevado coste de la recogida de basuras por parte de la Mancomunidad Campos Góticos, que además subió un 30 por ciento el 1 de enero. En proyecto, y próxima a empezar las obras, se encuentra la estación depuradora (EDAR) en la localidad, en el marco de la política de la Junta para los municipios de 0 a 500 habitantes que gestiona Somacyl.

Apuesta por el turismo

Villagarcía de Campos ha apostado en los últimos años por el turismo. Regidor y secretario hacen una parada en su mañana y acuden juntos a tomar un café al único bar del pueblo, junto a la carretera y frente al castillo-palacio de Los Quijada, en el que pasó su infancia 'Jeromín', futuro Don Juan de Austria e hijo del Emperador Carlos I. Esta infraestructura, totalmente remodelada, junto con la Colegiata de San Luis, ha dado un impulso a la localidad y a la comarca. "Tiene vida", comenta el primer edil, quien destaca que muchas personas, "relativamente jóvenes, de entre 45 y 50 años, han apostado por quedarse en la agricultura y ganadería, en algunos casos heredada de padres a hijos". A eso acompaña que hay bastante superficie en regadío.

Recuerda que son "muchos los visitantes" que realizan la ruta de 'Jeromin', "cada vez más", sobre todo los fines de semana, una iniciativa que recorre seis municipios de la provincia (Wamba, Torrelobatón, San Cebrián de Mazote, La Santa Espina, Urueña y Villagarcía de Campos) para explorar el patrimonio histórico, natural y cultural de la zona, siguiendo los pasos de Don Juan de Austria y sus orígenes, y que muestra castillos, monasterios, iglesias y villas medievales, entre los que destaca su infancia en Villagarcía de Campos, que ya cuenta con una oficina de turismo que atiende una persona de forma casi permanente y que ha permitido la creación de un puesto de trabajo.

En estos días, el Consistorio se encuentra en medio de una mudanza. Las instalaciones municipales se trasladan al colegio, cerrado hace años por falta de niños, situado justo enfrente, y remodelado para acoger al Ayuntamiento y al nuevo centro de salud, algo que se ha ejecutado gracias a una subvención de la Diputación Provincial y de la Junta. "Se pasará todo menos el archivo y el salón de plenos. La razón, facilitar la accesibilidad, dado que la mayor parte de los vecinos ya son mayores y no pueden subir escaleras. Se ha acondicionado el edificio para ello", resalta César Herrero.

Con su scooter a todos lados

Diferente es la labor de Alberto Collantes al frente del Ayuntamiento de Viana de Cega, que gestione un municipio mayor con dedicación exclusiva. Su rutina diaria es clara: "Me levanto pronto, leo la prensa en la tablet y desayuno", señala, para después subirse a su moto scooter y recorrer algunos de los jardines y dar una vuelta por el pueblo antes de llegar al edificio consistorial. Hoy ha quedado en un parque infantil en el centro de la población con 'Popo' y 'Gueles', dos de los trabajadores del servicio de mantenimiento del Ayuntamiento, quienes despachan con el regidor. "Estuve por aquí y un grupo de padres y madres me comentaron que se había roto un columpio y un banco estaba deteriorado", señala a Ical.

Ambos son parte de una plantilla de en torno a una veintena de trabajadores, que en los últimos días estuvieron enfrascados en el cambio de unos baños en el centro de salud, que está en obras, y que se trasladó a una caseta anexa, algo que también tiene vigilante a Collantes.

Durante esta mañana acude con su moto al Núcleo Peñalta, donde ve los daños originados en una valla que delimita un monte público y dará parte a sus trabajadores para el arreglo. "Siempre que me muevo con la moto voy apuntando lo que veo para dar solución lo antes posible", asiente.

Es alcalde desde 2007, cargo que compatibilizó como trabajador en Telefónica durante varias legislaturas, aunque ahora ya cuenta con dedicación exclusiva. Durante la visita a la ribera del Cega señala que la política "ha cambiado mucho" desde que empezó en cuanto a la gestión. "Ahora toda la gente tiene más derechos y menos obligaciones. La política, en general, está más tensionada, y eso al final termina afectando también a lo local. En Viana había mucho consenso entre grupos, pero ahora no", lamenta.

Señala que su cargo como regidor le ha impedido "pasar muchas cosas cosas con los hijos, más tiempo", pero admite que lo hace porque le gusta. "Nadie me ha puesto una pistola. Tiene algo que engancha", desliza.

Coincide con César Herrero en que para que un ayuntamiento funcione, el alcalde "puede ser peor o mejor, pero un buen secretario es fundamental", como asesor de Alcaldía y participación en los presupuestos. Es el caso de Begoña Rojas, secretaria en Viana de Cega desde hace siete años, con quien el regidor despacha casi todos los días.

La última visita de la mañana se produce a otro punto de las riberas del río, donde se se acometen unas obras para dar solución a las riadas que se producen, como la acontecida por la borrasca 'Juan' en enero de 2024. El paseo se lleva a cabo poco después de un café en una de los bares céntricos de la localidad donde, entre el simbólico sonido que deja la cafetera y el murmullo general, varios vecinos detienen a Collantes para preguntar por diversos problemas. "Siempre hay que atenderlos", comenta.

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