Votar 'no' le puede costar caro a los diputados socialistas: desde 600 euros hasta la expulsión

Diputados del PSOE aplaudiendo a Pedro Sánchez

Los diputados del grupo parlamentario se deben a la disciplina de voto y el reglamento interno contempla sanciones que el partido no dudará en aplicar si llega el caso.

La decisión del PSOE de abstenerse en una segunda votación para permitir la investidura de Rajoy como presidente del Gobierno, y el hecho de que la dirección socialista quiera hacerlo apelando a la disciplina de voto de todos los diputados, ya ha generado discrepancias. La diputada Margarita Robles ha confirmado que votará 'no' y ha lamentado que la gestora del partido quiera imponer una sanción a los diputados que rompan la disciplina de voto. Una sanción que está contemplada en el reglamento del grupo parlamentario y por la que saltarse la decisión del partido le podría salir muy caro a quienes así lo hagan.

 

Según la Constitución, el voto de los diputados es personal e indelegable, algo propio de los titulares de las actas, que son siempre los diputados electos, no el partido. Pero el reglamento interno del grupo parlamentario socialista lo deja muy claro: están obligados a respetar la llamada disciplina de voto. "En todos los casos, los miembros del Grupo Parlamentario Federal del PSOE están sujetos a la unidad de actuación y disciplina de voto", dice su artículo 6. Está claro que los diputados tienen que votar lo que se les diga salvo que se les exima de manera expresa.

 

Pero, ¿qué pasa en caso de no hacerlo? El reglamento contempla también sanciones para los que no acaten la decisión del grupo parlamentario, que es a su vez al del partido. Quienes voten 'no' en la segunda votación de la inminente investidura se exponen a consecuencias que van desde una multa de 600 euros a la apertura de un expediente para proceder a darle de baja en el Grupo Parlamentario, en caso de comportamiento graves, y saltarse la disciplina de voto en este caso concreto lo sería.

 

Esta disciplina de voto atañe a todos los integrantes del grupo parlamentario socialista y no sabe de cuestiones de conciencia. También a los del PSC, que baraja estos días mantener su 'no' a Rajoy en el Congreso, y a los independientes que se hayan presentado bajo las siglas del PSOE aunque no sean afiliados.