Von Trotta repasa la dualidad de Bergman entre éxitos fílmicos y fracasos familiares

Un cielo oscuro y un pájaro negro, fotogramas iniciales de 'El séptimo sello', supusieron el primer encuentro de Margarethe von Trotta con Ingmar Bergman. Apenas cinco minutos de metraje bastaron para que, gracias a la influencia de Bergman, la alemana empezase a soñar con dirigir sus propios filmes.

 

Esas mismas imágenes, a modo de particular homenaje, son también las que inauguran el documental 'Searching for Ingmar Bergman' (Entendiendo a Ingmar Bergman), proyectado -fuera de concurso- este domingo en la 63 Semana Internacional de Cine de Valladolid (Seminci).

 

'El séptimo sello', una de las obras más laureadas del director sueco, aglutina algunos de los temas recurrentes en su obra, tales como la muerte, las dudas, la existencia de Dios, o la dualidad entre el bien y el mal. Por ello, el documental dirigido por Von Trotta toma este filme de 1957 como punto de partida de un viaje cronológico e instrospectivo en el que retrata a Bergman.

 

A través de entrevistas con sus colaboradores más cercanos, como es el caso de la actriz Liv Ullmann, así como con una nueva generación de cineastas que reconocen su influencia y expertos en su filmografía (Jean-Claude Carrière, Olivier Assayas o Carlos Saura), el documental repasa las claves de su carrera.

 

Por otro lado, sus familiares, quienes han conocido a Bergman más allá del artista, presentan el lado humano del director que más esfuerzos ha invertido en "retratar la condición humana", como él mismo llegó a afirmar.

 

Bergman, eternamente atrapado entre la decisión de "madurar o crear", llegó a rechazar tratamientos que, bajo la promesa de liberarle de sus demonios internos, amenazaban, al mismo tiempo, con arrebatarle su imaginación.

 

"Jamás dejó de ser un niño", advierte su hijo Daniel Bergman. "Podía plasmar la infancia pero no alcanzarla. Ser padre y artista no encaja", lamenta, segundos antes de admitir que no echa de menos a un padre ausente que no quería ver a sus hijos. También el nieto del cineasta, el director Halfdan Ullmann Tondel, apunta que "solo quería una familia, no famosos del cine".

 

Los éxitos fílmicos, acompañados de los dilemas familiares forman parte del puzle retrospectivo que plantea Von Trotta en un intento, como señala el título del documental, de "entender" a uno de los creadores avocados a dejar su sello en la historia del séptimo arte.

 

MARGARETHE VON TROTTA

 

Nacida en Berlín (Alemania) en 1942, Von Trotta estudió Filología Germánica y Románica en Múnich y París. Como actriz, trabajó para Rainer Werner Fassbinder y Herbert Achternbusch, entre otros, y como guionista participó en varias películas de quien fuera su marido, Volker Schlondorff, además de codirigir con él 'El honor perdido de Katharina Blum', proyectada en la 21 edición de Seminci.

 

Tras su primera película como directora en solitario, 'Das zweite Erwachen der Christa Klages' (1978), realizó obras no exentas de controversia como 'Rosa Luxemburgo' (1986) o 'Visión: La historia de Hildegard von Bingen' (2009).

 

A lo largo de su carrera ha ido construyendo una amplia y destacada filmografía que confirma su talento a la hora de fundir la experiencia personal y la temática política. De este modo, ha desarrollado un estilo propio de gran riqueza emocional que además conecta con un amplio sector del público.

 

Von Trotta, que ha trabajado tanto para el cine como para la televisión, ha triunfado asimismo en su segunda patria, Italia, con películas tan bien acogidas como 'Las hermanas alemanas' (León de Oro del Festival de Venecia, 1981) y 'Rosenstrasse' (Coppa Volpi a la mejor actriz para Katja Riemann en 2003). En 2012 consiguió la Espiga de Plata en la 57 Semana con 'Hannah Arendt' y, tres años después, regresó a la Sección Oficial con 'El mundo abandonado'.