Victoria fácil para el Atlético Valladolid que se deshace del Frigoríficos Morrazo

Los gladiadores azules firmaron su mejor partido en defensa y portería, con los que desdibujó al rival y se llevó un triunfo importante para la clasificación.

Atlético Valladolid (31): Javi Díaz (Portero), Roberto Turrado (-), Fernando Hernández (3, 2p), Gonzalo Viscovich (3), Víctor Rodríguez (3), Nico López (1), Abel Serdio (5) -siete inicial- Roberto Pérez (2), Daniel Dujshebaev (-), Diego Camino (3), Alfonso de la Rubia (1), Rubén Río (5), César Pérez (portero), Jorge Serrano (-), Luisma Lorasque (3) y Miguel Camino (2).

 

Frigoríficos Morrazo (21): Pedro Hermones (portero), Suso Soliño (-), Álex Pombo (3), Dani Cerqueira (3), Alen Muratovic (1), David García (2), Nikola Potic (4) –siete inicial- Eduardo Salazar (portero), Moisés Simes (3, 1p), Serafín Pousada (-), Rubén Soliño (2), Eloy Krook (-), Paulo da Costa (2), Nikola Milosevic (1), Pablo Castro (-).

Parciales cada 5 minutos: 2-2, 6-3, 8-5, 11-6, 13-8, 16-10 -descanso- 19-12, 21-14, 24-16, 26-17, 27-19 y 31-21

 

Árbitros: Andreu Marín Lorente y David Monjo Ortega. Excluyeron a Abel Serdio (10’), Alex Pombo (13’), Roberto Turrado (31’), Víctor Rodríguez (41’). Expulsaron por tarjeta roja a Moisés Simes (32’).

 

Pabellón: Polideportivo Huerta del Rey (Valladolid). 2.216 espectadores. 

El  Atlético Valladolid superó con más comodidad de la esperada al Frigoríficos Morrazo (31-21) en un encuentro marcado por la brillantísima defensa vallisoletana y la excelente actuación de su portero, Javi Díaz. Entre ambos anularon el ataque gallego, que se quedó sin lanzamiento exterior, sin pases al pivote y casi sin confianza. Y cuando no fue la defensa fue el guardameta, que terminó con un porcentaje de paradas del 47% (15 de 32), incluyendo tres 7 metros.

 

Con esta victoria, los gladiadores azules se alejan un poco más de la zona baja de la clasificación y deja a un rival directo muy tocado en la última plaza. Un triunfo con doble recompensa que permite soñar al Atlético Valladolid y acumular confianza para afrontar sus siguientes compromisos, también ante rivales directos.

 

La defensa 6-0 y la portería fueron, una vez más, el sello propio que quiere imponer Nacho González con el que el Recoletas Atlético Valladolid superó al Frigoríficos Morrazo. La asfixiante defensa 6-0 planteada desde el inicio por los gladiadores azules anuló casi por completo el lanzamiento exterior de los gallegos. La dureza defensiva se tradujo en muchas tarjetas y varios 7 metros señalados en contra, pero aún así, el beneficio fue mayor.

 

El Frigoríficos Morrazo se mantuvo por delante hasta el 2-3 del minuto 6 pero poco a poco se fue ahogando en la durísima defensa vallisoletana. El 6-3 del minuto 10 fue el primer aviso para los gallegos, que pidieron un tiempo muerto. Una inferioridad del Valladolid, con Serdio excluido, la aprovechó el equipo de Cangas para acercarse (6-5), pero cuando se restableció el equilibrio los vallisoletanos rompieron el partido a su favor.

 

A la defensa también acompañó un Javi Díaz en portería espectacular con ocho paradas y un 44% de efectividad, incluyendo dos 7 metros. El Frigoríficos Morrazo, impotente y sin lanzamiento exterior, perdió confianza también en su área y el Atlético comenzó a gustarse y poder incluso contraatacar. Un parcial de 5-0, del 8-6 al 13-6 (minuto 22) dejaba el resultado muy a su favor.

 

Tras un nuevo tiempo muerto gallego, el Frigoríficos Morrazo comenzó a mover más rápido el balón, penetrar mejor y lanzar más, pero fue insuficiente. Un gran Atlético Valladolid se marchó al descanso con 6 goles de ventaja (16-10).

 

El juego siguió por los mismos derroteros aunque con el equipo visitante más activo en defensa con una 5-1 con mucha atención a Diego Camino. Sin embargo, perdió por expulsión a Moisés Simes, cuando en un penalti lanzó el balón a la cara de Javi Díaz. Pero mejoró atrás y consiguió enlazar algún contraataque. Rubén Río, con tres goles consecutivos, mantuvo la ventaja vallisoletana (21-13, minuto 38) mientras el partido entraba en su momento decisivo.

 

La actuación de Javi Díaz siguió siendo decisiva (terminó con un 47% de efectividad), al igual que la defensa vallisoletana, que terminaron por borrar a un difuminado Frigoríficos Morrazo. La ventaja fue aumentando hasta llegar a los 10 goles (27-17, minuto 50) y cerrar definitivamente el triunfo local por 31-21.

 

Volvieron a jugar Alfonso de la Rubia y César Pérez, lesionados durante varias semanas. El central regresó con bastantes minutos y el portero lo hizo en la segunda parte para dar relevo a un magnífico Javi Díaz

 

Nacho González, entrenador del Atlético Valladolid, analizó así el encuentro: “Victoria importante para alejarnos un poco de la parte baja y porque después de las dos derrotas fuera de casa necesitábamos recuperar la defensa y portería. Era importante recuperar la esencia de lo que queremos ser como equipo y lo hemos hecho, con un nivel alto en defensa y portería. Con ese trabajo les hemos desactivado, les costó mucho atacar. Luego todo es más sencillo, atacar, correr, bien en segundas oleadas que no ha permitido romper el partido. Ellos incluso no sabían muy bien qué hacer en algunos momentos, la verdad es que estuvimos muy metidos en defensa".

 

“Queremos mucho más, este es un equipo que ni siquiera este año se verá su potencial total. En defensa sí estamos alcanzando el nivel que alcanzamos, no así en ataque, que aún nos falta. Ahora queremos ganar fuera de casa en Aranda”, concluyó el técnico.