Victoria de oficio del Real Valladolid ante el Getafe
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Victoria de oficio del Real Valladolid ante el Getafe

Los de Sergio González suman un muy valioso triunfo en el Coliseum gracias a un gol del israelí Weissman y no echarse atrás.

Primer partido del 2021 y primera e importante victoria del Real Valladolid en el Coliseum Alfonso Pérez de Getafe. Los de Sergio González sumaron tres valiosos puntos ante un rival por no descender y se apuntó su segunda portería a cero de la temporada, además de manera consecutiva, firmando un encuentro muy serio del minuto uno al noventa. El solitario tanto de Shon Weissman fue más que suficiente para sellar el triunfo, a pesar de gozar de otras buenas ocasiones para que el marcador fuera más amplio.

 

Las bajas y molestias de los jugadores blanquivioletas obligaban al técnico a sacar un once que muchos llevaban tiempo pidiendo con Toni Villa y Jota por la bandas y un centro del campo con Kike y Roque Mesa, junto a San Emeterio de cierre. Y a través de la calidad de sus jugadores del centro del campo e igualando la intensidad de los getafense, los pucelanos comenzaron a dominar tímidamente y a hacerse dueños del balón.

 

Los de Sergio González se pusieron por delante en una igualada primera parte y en la segunda metieron más intensidad si cabe. El Getafe estuvo incómodo, sin salida de balón, y el Valladolid tuvo peligro a la contra.

 

El encuentro parecía que se iba a decidir en una acción y en ellas estaba que tenían que estar Kike Pérez y Shon Weissman, que dieron un cambio diferencial al encuentro tras abrir el marcador en el minuto 37. Con cierta fortuna el centrocampista se llevó un rebote y puso un centro medido para que el ariete israelí, con algo de ayuda de los centrales, pudo rematar a placer y poner el balón en el fondo de las mallas.

 

A partir de ahí los seguidores del Pucela pensaban que el equipo se acularía y comenzaría a sufrir ante el empuje del Getafe, pero lejos de eso se mantuvo la presión en campo de rival y se aprovechó la ansiedad de los de Bordalás para llevar peligro sobre la meta, hasta el punto de que sin una prodigiosa intervención de Rubén Yáñez, Jota habría hecho el 0-2 y cerrado el encuentro.

 

Con los cambios Sergio supo bajar las pulsaciones al partido a pesar del empuje local y Masip, aunque no tuvo mucho trabajo, supo solventarlo con nota para evitar que el Getafe encontrara excesivo premio en forma de gol. Al final victoria, portería a cero y dormir hasta este domingo como mínimo lejos de los puestos de descenso y con la vista puesta en otro encuentro trascendental la próxima semana ante el Valencia.