Victoria de Mata y sufrimiento

Mata celebra uno de sus goles en Sevilla

El Real Valladolid consiguió su primer triunfo de la temporada en casa del Sevilla Atlético (1-2) gracias a un doblete de Mata, aunque tuvo que aguantar hasta la última jugada para certificar esos tres puntos.

SEVILLA ATLÉTICO: Caro; Carmona, Konyk (Aburjania, min. 46), Á. Muñoz, Matos; Pozo, Fede, Yan Eteki (Mena, min. 73), Curro (Boutobba, min. 66); Marc Gual y Carlos Fernández.

REAL VALLADOLID: Masip; Antoñito, Guitián, Deivid, Nacho; Borja, Luismi; Iban Salvador (Óscar Plano, min. 58), Cotán (Míchel, min. 62), Hervías; Mata (Villalibre, min. 73).

GOLES: 0-1, minuto 21: Mata; 0-2, minuto 39: Mata; 1-2, minuto 48: Carlos Fernández (p.).

ÁRBITRO: Pizarro Gómez. Mostró tarjeta amarilla al local Carlos Fernández y a los visitantes Guitián, Becerra, Iban Salvador, Borja y Luismi.

INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la Jornada 2 de LaLiga 1|2|3. Alrededor de 2.000 espectadores presenciaron el encuentro en la Ciudad Deportiva José Ramón Cisneros Palacios.

No hay mayor alegría que inaugurar el casillero de puntos con una victoria, aunque sea en la segunda jornada. Y es que en esta Liga 1|2|3 lo más importante es sumar. El partido del Real Valladolid ante el Sevilla Atlético sirvió para que los de Luis César Sampedro siguieran evolucionando, pero todavía tienen el techo lejos. Lo mejor, el triunfo (1-2) y el doblete de un Mata que cumplió de diez como '9'.

 

Con más posesión local, el Pucela se dejó medio hacer para asestar golpes a su rival en sus acercamientos, que en esa primera mitad llevaron peligro. Nacho y Hervías por la izquierda fueron los manejaron los ataques. Aunque el Sevilla también encontró sus huecos para meter miedo. El susto mayor ocurrió en una jugada desde la derecha, en la que el balón le llegó a Carlos Fernández y Luismi apareció para molestar lo justo.

 

No fue el inicio deseado para los amantes del fútbol por la escasez de claras ocasiones, pero el conjunto blanquivioleta sacó tajada de la primera clara. Mata convirtió en oro un balón en largo de Borja. Lo controló, arrancó para dejar atrás a tres defensa y disparó ajustado al palo para subir el 0-1 en el ecuador de la primera mitad.

 

El ritmo del partido bajó, lo que le vino bien a los de Luis César. Que el reloj corriera era una gran noticia, pero sus jugadores no podían descuidarse. Y, lejos de sufrir por el empate, llegó el 0-2. Una buena jugada por la derecha acabó en el pie derecho de Mata, cuyo remate fue repelido por un rival. Él mismo cogió el rebote y sacó un disparo cruzado que le pasó por debajo de la mano a Caro.

 

Pese a que el segundo tanto fue en la recta final del primer acto (minuto 39), el Sevilla Atlético tuvo tiempo para gozar de varias oportunidades. Masip desvió al poste un peligroso disparo de Carlos Fernández, al que siguió Carmona con otro que se marchó arriba. Poco después, un balón desde la derecha se paseó por el área pequeña sin que Guitián lograra sacarlo; este llegó a Marc Gual en el segundo palo, pero no acertó a rematar bien.

 

Como si el Pucela estuviera aliado con la ciudad deportiva sevillista, el riego saltó en el 45’, justo cuando Iban Salvador vio la tarjeta amarilla. Porque los blanquivioletas necesitaban una tregua que, tras solucionarse el tema de los aspersores, llegó.

 

Aunque el guion del partido no cambió y el equipo franjirrojo salió con ganas. Una imprudencia de Luismi se saldó con un penalti -dudoso porque pudo ser fuera del área- en una falta sobre Aburjania. Carlos Fernández no se puso nervioso y batió a Masip con un disparo que pegó en la parte de arriba de la red, aunque por dentro de la portería.

 

El 1-2 a los 48 minutos invitó a pensar que el partido no iba a terminar con ese resultado. El Sevilla Atlético apretó tras recortar distancias, pero el Pucela se salvó. Un balón desde la derecha de Carmona no encontró rematador y se paseó por toda el área. La sensación no era positiva para los intereses blanquivioletas, pero finalmente supieron capear el temporal y ganar metros.

 

El Real Valladolid se quitó esa presión y comenzó a pisar área rival. Los cambios le beneficiaron y le aportaron el oxígeno necesario para pensar. Un taconazo de Cotán dejó al debutante Óscar Plano solo ante Caro, quien despejó a córner su disparo. Luismi también lo intentó desde lejos, pero el cancerbero local lo atrapó sin problema.

 

La entrada de Míchel también sumó. El valenciano empezó desde el banquillo y demostró que su lugar está en el campo. Una asistencia a Plano estuvo a punto de acabar en gol, pero el ex del Alcorcón no remató bien del todo.

 

Con y sin balón, el Pucela no terminó de pausar el encuentro. De hecho, dispuso de un 3 para 2 que no finalizó y derivó en una contra sevillista. Pero allí apareció Deivid para cortar la peligrosa acción de los locales. El central se erigió como un muro que sus rivales no pudieron derribar.

 

Entre todo eso, y sin la victoria en la mano, se produjo otro debut: el de Villalibre. Cedido por el Athletic, el delantero entró con el ‘2’ a la espalda, al más puro estilo Toquero. Mientras, el peligro siguió por parte de los locales, que apretaron hasta la última jugada. Dos ocasiones de Míchel y una del nuevo ariete blanquivioleta pudieron sentenciar el encuentro, pero el tercero no llegó y el suspiro fue mayor cuando el árbitro pitó el final del encuentro.

 

Tres puntos para estrenar el casillero y quedarse con una maquinaria que debe seguir engrasándose desde las alineaciones propuestas por Luis César. Por ello, la prueba del miércoles en el Trofeo Ciudad de Valladolid ante el Paços de Ferreira (20:30 horas) servirá para continuar mejorando.

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