Verde ilumina al Real Valladolid tras el apagón en Son Moix

Dos golazos del italiano sirvieron para que el Pucela llegue con ventaja a la vuelta de los dieciseisavos de la Copa tras ganar 1-2 al Mallorca.

RCD MALLORCA: Parera; Xisco Campos (Sastre, min.60), Russo, Pablo Ramón (Stoichkov, min. 77), Giner; Valcarce, Faurlín, Baba, Merveil; Álex López, Castro (Buenacasa, min.60).

REAL VALLADOLID: Yoel; Moyano (Antoñito, min.46), Joaquín, Luismi, Moi; Borja, Anuar, Verde (Guitián, min.68), Óscar Plano, Zalazar (Leo Suárez, min.75); Miguelín.

GOLES: 0-1, minuto 8: Verde; 0-2, minuto 35: Verde; 1-2, minuto 67: Buenacasa.

ÁRBITRO: Medié Jiménez. Mostró tarjeta amarilla a los locales Merveil y Sastre, y a los visitantes Moi y Luismi.

INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la ida de los dieciseisavos de final de la Copa del Rey, disputado en el Estadio de Son Moix. A los dos minutos se produjo un apagón que mantuvo el partido parado durante un cuarto de hora.

El Real Valladolid cobró ventaja en los dieciseisavos de final de la Copa del Rey con un buen triunfo en Mallorca. Lo hizo en un partido que comenzó con un apagón en Son Moix y en el que Verde hizo la luz con dos golazos. Finalmente, los locales recortaron distancias, pero no lograron meter más mano a un Pucela que también gana (1-2) en la competición del 'KO'.

 

Con la incertidumbre del temporal que azota a Palma de Mallorca, el Real Valladolid salió con ganas de hacerlo bien en Copa. Sergio González dio la oportunidad a Yoel en portería, a Joaquín y Luismi en el eje de la zaga, a Moi en el lateral izquierdo, a Zalazar en la banda derecha y a Miguelín en la punta de ataque. El resto, más o menos, ya habían mostrado su cara Liga, pero también querían demostrar que podrían jugar, por ejemplo, este sábado en el Bernabéu. Eso sí, tuvieron que esperar para ello, ya que a los dos minutos se produjo un apagón que mantuvo parado el partido un cuarto de hora.

 

Pero el fútbol volvió y el Pucela enseñó los dientes desde el principio. Miguelín peleó solo contra el mundo y estuvo a punto de conseguir el premio grande, pero el disparo rebotado fue atrapado en dos tiempos por Parera. Un primer aviso antes del gol, ya que en el siguiente acercamiento llegó el 0-1. Verde apareció en la frontal con el balón y sacó un latigazo con efecto que sorprendió al portero bermellón. Golazo. Dos de dos en unos diez minutos, puesto que este lo marcó en el 8’.

 

El tanto dio tranquilidad a un Real Valladolid que pasó a tener el control del encuentro en busca del segundo, pero sin prisa. Solo el local Giner, en un centro envenenado, obligó a intervenir a Yoel para sacar un balón que iba a gol.

 

Por si había dudas, Verde las disipó. El italiano empezó a correr con el balón, dio un taconazo para deshacerse de su defensor en la banda derecha, encaró la portería, buscó hueco y sacó otro zapatazo -este seco y potente- para mandar la pelota a la escuadra. Muy fácil para él y bastante complicado para el resto de los mortales. Pero la realidad es que en menos de 40 minutos -en dos partidos diferentes-marcó tres golazos.

 

Y es que el napolitano quiere tener más minutos y fue, sin duda, quien mejor aprovechó la oportunidad de la Copa. Sus dos goles sirvieron para que los de Sergio se secaran en el vestuario -llovió con intensidad- con un buen premio.

 

No hubo grandes variaciones tras el descanso. El conjunto blanquivioleta continuó dominando, aunque sin apretar el acelerador. Estaba cómodo y el resultado era positivo, por lo que no debía arriesgar. De hecho, Verde, el jugador del partido, se permitió el lujo de deleitar a todos con un control mágico.

 

UN POCO DE EMOCIÓN

 

Pero en el fútbol cualquier acción puede pagarse cara. El Pucela lo comprobó de primera mano en una jugada que no terminó de zanjar en su área y que acabó en el 1-2. Buenacasa se elevó ante la zaga visitante para cabecear a la red un centro llegado desde la derecha, en una mala defensa.

 

El gol dejó algo tocado a los vallisoletanos, que pudieron encajar el empate en un remate de Valcarce que salió por encima del larguero. Pero terminaron reponiéndose para buscar la sentencia. Borja la rozó y Anuar, tras una nueva batalla de Miguelín, la tuvo más cerca que nunca; Perera se encargó de impedírselo con las piernas en el remate en el área pequeña.

 

Ya con el tiempo añadido cumplido, el equipo local dispuso de la última jugada en un balón colgado al área, pero no logró culminar la acción. El 1-2 no se movió y los blanquivioletas festejaron el triunfo gracias a los golazos de Verde.

 

Así, el Real Valladolid cobró ventaja en Mallorca, pero no retomará la Copa hasta dentro de un mes, cuando la semana del 3 de diciembre reciba al conjunto balear para disputar el partido de vuelta. Antes, y de manera más inmediata, debe visitar el Santiago Bernabéu este sábado (16:15 horas), donde le espera un dolido Real Madrid.