Vecinos y agricultores cortan la N-631 en protesta por los accidentes con ciervos y jabalíes

Los manifestantes, en Tábara con un ciervo muerto a los pies de la pancarta. Fotos: Jesús Mezquita
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Centenares de agricultores y habitantes de la comarca de la Sierra de la Culebra se manifiestan en Tábara para protestar por los accidentes con fauna, casi diarios. Se quejan de que se mire más por la caza mayor que por los cultivos o la seguridad en la carretera.

Centenares de habitantes y agricultores de la Sierra de la Culebra han cortado simbólicamente la carretera N-631 en Tábara en protesta por los numerosos accidentes que los vecinos de esta comarca zamorana sufren provocados por especies cinegéticas. Tanto, como a razón de uno por día desde hace semanas y un centenar en lo que va de año, acrecentados por la berrea y la superpoblación de corzos, ciervos y jabalíes, lo que además de riesgo en la carretera provoca pérdidas a los agricultores por las incursiones de los animales en sus cultivos.

 

Los participantes en la protesta se han concentrado esta mañana a partir de las 12.00 horas en la travesía que hace la N-631 en Tábara, junto a la iglesia, para recorrer después el pueblo. Al frente, una gran pancarta con el lema 'Menos fauna, más campo' con los logotipos de UPA y COAG, las dos organizaciones agrarias que han convocado. Y es que las incursiones de ciervos y jabalíes en los cultivos generan numerosas pérdidas, según los agricultores, que han expresado esa situación con pancartas como la que rezaba 'Sembramos para recoger cereal, no ciervos medalla de oro'. Esta es una referencia directa a la explotación de la caza mayor en la comarca, uno de los argumentos para mantener la fauna, pero cuyos beneficios son muy discutidos por los habitantes, que consideran que las batidas que se subastan por miles de euros no dejan nada en la comarca.

 

Además de agricultores, que se quejan de los daños a sus campos de cultivo, se han sumado a la protesta los habitantes de las localidades de la comarca que desde hace meses circulan por la nacional con la práctica seguridad de que, en algún punto de los 56 kilómetros del recorrido, se cruzarán con algún ejemplar. En las últimas semanas se han producido numerosos accidentes entre vehículos y animales, muy peligrosos por el tamaño de ciervos y jabalíes. Los afectados se han unido en una plataforma que pide soluciones.

 

Entre las que proponen, una reducción drástica de la población, cifrada en 1.500 cérvidos; la Junta, por su parte, asegura que este año se han abatido en la zona cerca de 5.000 ejemplares, más de 4.000 jabalíes, pero la presencia de una importante cantidad de fauna es patente. La carretera es de titularidad estatal y en los últimos años se han tomado algunas medidas, como el desbroce de las cunetas para favorecer una mayor visibilidad. Vallar el recorrido, como se hace en autovías o la línea férrea, también se ha planteado.

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