Vandalismo en Valladolid; el columpio para niños discapacitados que tuvo que ser sustituido
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Vandalismo en Valladolid; el columpio para niños discapacitados que tuvo que ser sustituido

El columpio para niños discapacitados, antes y después de su cambio. JUAN POSTIGO

La instalación se inauguró en abril de 2017 en la Acera de Recoletos y tras innumerables destrozos el Ayuntamiento optó por cambiarlo

La historia del primer columpio inclusivo de Valladolid para niños discapacitados comienza en abril de 2017. Fue en ese momento en el que la Concejalía de Medio Ambiente y Sostenibilidad, responsable de los parques infantiles de la ciudad, decidió dar un empujón a estos columpios, nunca mejor dicho, e instaló una primera probatura entre la Acera de Recoletos y la Plaza de Colón. La intención era ver cómo funcionaba para hacerlo extensivo a más barrios y zonas de Valladolid.

 

Tras unas primeras buenas impresiones, comenzó el tormento. El vandalismo hizo acto de presencia en múltiples ocasiones, con varios destrozos y estragos que obligaban a clausurar de nuevo la ‘atracción’ para repararla. Se trataba de un columpio especial en el que podía subirse directamente la silla del niño o la niña en cuestión, una estructura ‘golosa’ para aquellos amigos de los destrozos.

 

“Se subía muchísima gente, incluso sin silla”, explica a TRIBUNA la concejala de Medio Ambiente, María Sánchez. “Hemos tenido demasiados periodos en los que se rompió en bastantes ocasiones. Además tenía un sistema de seguridad con el que había que tener cuidado para que no metiera el pie la persona que movía el columpio y no se quedara pillado. Nos daba miedo que se diera algún accidente”.

 

La inversión inicial que planteó el Ayuntamiento para este tipo de instalaciones por toda la ciudad fue de 600.000 euros, de los cuales unos cuantos ‘miles’ ya fueron para este columpio. Por eso las reparaciones pasaban una factura demasiado considerable como para seguir con el círculo vicioso de reparación-vandalismo. ¿La solución? Porque a día de hoy sigue viéndose el columpio para niños discapacitados, que se cambió en 2018.

 

“Lo que se ha puesto ahora lo pueden usar los mismos niños, pero sin silla”, hace ver Sánchez. Simplemente, el nuevo cuenta con una cesta a la que puede subirse quien lo desee, pero ahora debe hacerlo saliendo de su silla. Consecuencias lamentables de los actos vandálicos de tan solo unos pocos en Valladolid.

 

Sea como sea, el Ayuntamiento no está dispuesto a rendirse en su empeño y ha aprendido de la experiencia. En varios lugares ya se han combinado también elementos inclusivos en parques infantiles que ya estaban instalados, de manera que puedan jugar juntos todos los niños. “Cuando pongamos más parques de este estilo queremos que sean con este tipo de columpio, porque ha funcionado bien y la gente está contenta”, cierra la concejala. Eso sí, habrá que tener en cuenta cuándo puedan usarse, ya que a día de hoy siguen cerrados y precintados para evitar contagios por coronavirus.