Valladolid y su carrusel unidos una Navidad más a pesar del coronavirus
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Valladolid y su carrusel unidos una Navidad más a pesar del coronavirus

Carrusel en la Plaza Mayor. JUAN POSTIGO

Tras un periodo de incertidumbre finalmente se consiguió que el tiovivo formara parte de la decoración de la Plaza Mayor.

Las navidades en Valladolid no serían lo mismo sin su famoso ‘Carrusel de Navidad’. Un año donde ha habido una gran incertidumbre sobre si iba a instalarse o no. La pandemia del Covid-19 ha cambiado mucho la vida de las personas y los negocios, pero el carrusel no ha faltado a su cita y estará todas las navidades en la Plaza.

 

El carrusel ubicado en la Plaza Mayor es uno de los mayores atractivos turísticos que tiene la ciudad durante las navidades. Muchos niños disfrutan del tiovivo montándose en sus clásicos caballos de madera que durante tantas generaciones han hecho muy felices a los más pequeños de la familia.

 

Valladolid cuenta con una de las empresas más longevas de atracciones para niños y mayores: Carruseles Ortega, que se dedica a alquilar atracciones desde hace más de 70 años por toda España. También se dedican al mantenimiento, montaje y desmontaje de las atracciones, siendo una empresa muy completa.

 

El origen de la compañía data de 1932, donde el feriante José Ortega importó a España desde Estados Unidos el tiovivo que por entonces lo llamaban “ruedas de caballitos”. Se juntó con un compañero, pero a los dos años de unirse en sociedad tomaron diferentes caminos. Pepe se quedó con la rueda de tres flas, conocidas por todos como ‘Caballitos Ortega’.

 

Dados a conocer en toda España, los ‘Caballitos Ortega’ han estado presentes en muchas ferias del país sobre todo en el norte de la península como Santander, Burgos, Bilbao, etc.

 

Tras la muerte de Pepe Ortega, su hijo Luis Ortega hereda el negocio familiar. Este aprovechó para remodelar las instalaciones, mejorar la decoración sin perder el estilo clásico que les diferencia de las demás compañías.

 

Tras la jubilación de Luis Ortega, el negocio ha sido heredado por su yerno Juan Carlos Clemente, que desde hace 7 años es el gerente y propietario de Carruseles Ortega S.L. La empresa ofrece el servicio de carruseles (tiovivos) y trenes.

 

Este año, azotado por la pandemia del Covid-19 existían muchas dudas e incertidumbre sobre si se instalaría o no el carrusel porque hay que cumplir con las obligaciones impuestas por las administraciones. El tiovivo cuenta con menos caballos que otros años para que exista una distancia de seguridad, los niños tienen que usar hidroalcohol en las manos antes de montarse, los caballos se desinfectan después de cada monta, etc.

 

Claro está que la Plaza Mayor de Valladolid quedaría “coja” sin su famoso carrusel. Además no hay nada más bonito que ver a los niños disfrutar de estas atracciones de toda la vida. A pesar del Covid-19 son largas las colas que sse forman para disfrutar de una de las tradiciones navideñas más antiguas de Valladolid.