Valladolid vive una jornada reivindicativa por la igualdad y los derechos de la mujer

La capital ha secundado  otro 8 de marzo en el que colectivos y ciudadanos se han movilizado en sendas manifestaciones para hacer oír las reivindicaciones de las mujeres: “¡Nos queremos libres, nos queremos vivas!”.

Valladolid ha clamado, una vez más, por la igualdad y los derechos de las mujeres en un 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer,  cuyo grueso han sido dos manifestaciones.  La ciudad ha vivido así una jornada reivindicativa y de “lucha” en la que se ha hecho hincapié en la “fuerza imparable” de la mujer y en la necesidad de paliar la violencia machista o la precariedad laboral, así como se han pedido cambios efectivos para conseguir la “plena igualdad”.

 

Miles de voces se han unido así a los actos preparado con motivo de este día, que han arrancado en Fuente Dorada a mediodía con una manifestación organizada por la Coordinadora de Mujeres de Valladolid y en la que han tenido presencia distintas asociaciones y colectivos de la ciudad, así como autoridades institucionales y personas a título personal.

 

‘Feminismo, fuerza imparable’ rezaba el cartel de la cabecera de una comitiva seguida por carteles en los que se podían leer consignas como ‘No somos histéricas, somos históricas’, ‘Si eres mujer y puedes votar, agradéceselo a las feministas’ o ‘El patriarcavirus está aquí’ entre gritos de “la calle y la noche son nuestras”, “¡ni un paso atrás!”, “sola y borracha, quiero llegar a casa” o  “a igual trabajo, igual salario”.

 

Cerca de 5.000 personas han participado en esta manifestación, según la organización (la Policía Nacional ha cifrado en 3.500 el número de participantes), que ha transcurrido por la calle Santiago, Miguel Íscar, plaza España y López Gómez, entre otras, hasta llegar a Portugalete, donde se ha leído un manifiesto.

 

“Esto ni empieza ni acaba el 8 de marzo”,  se ha señalado en el manifiesto. Así, a través de este se dejaba claro que se seguirán visibilizando las denuncias y luchando por ampliar los derechos para todas la mujeres del planeta. “¡Basta de agresiones, humillaciones, marginaciones o exclusiones!”, se ha clamado. Igualmente, con este manifiesto se han pedido cambios efectivos en distintas facetas, como los cuidados de familiares o personas dependientes o las condiciones laborales.

 

La jornada de lucha ha continuado en la capital vallisoletana con una comida popular y una cafetada, amenizada por el grupo Ley Mostaza, con el respaldo desde la organización de la Asamblea Feminista 8M Valladolid.

 

A las 17.30 horas, de forma previa a la otra gran manifestación, el mismo colectivo ha llevado a cabo una cacerolada con la que han recorrido distintas calles del centro de la ciudad para clamar, una vez más, por los derechos de todas las mujeres.

 

SEGUNDA MANIFESTACIÓN

 

Avanzando en la jornada reivindicativa, la plaza Mayor ha acogido, a las 19.00 horas, el inicio de la segunda manifestación convocada por el 8M. En esta ocasión, detrás de la organización de esta movilización estaba la Asamblea.

 

‘Por un feminismo de clase, interseccional y combativo’, se podía leer en la pancarta de la cabecera no mixta. “Las manifestaciones no se pisaban y nos pareció bien hacer una jornada de lucha de todo el día”, han explicado B.G. y E.M., de la Asamblea, en declaraciones a Tribuna.

 

Cerca de 4.000 personas han seguido el recorrido, según las organizadoras (3.500, según datos de la Policía), que ha sido el mismo que en el de la manifestación de mediodía. Con gritos reivindicativos también similares, en esta segunda movilización se han podido oír también consignas como “ni una agresión más a las hermanas trans”, “los cuidados también son trabajo” o “papeles para todas o todas sin papeles”.

 

Así han llegado las manifestantes al culmen del recorrido en plaza de Portugalete, donde se ha dado paso a la lectura del manifiesto. “No vamos a dejar de organizarnos hasta que caiga el sistema patriarcal, capitalista, colonial y racista. El 8 de marzo vuelve a ser una jornada de lucha para las trabajadoras y por tanto también para la clase obrera que avanza en su conciencia feminista de lucha”, se ha subrayado en el texto.

 

A través del manifiesto se ha reclamado que la lucha feminista no sea “instrumentalizada” por  los intereses políticos. Asimismo, se ha criticado que se borre “trabajadora” en el Día de la Mujer Trabajadora, porque “se hace desde una perspectiva burguesa”.

 

De este modo, se ha puesto el foco en la precariedad laboral de las mujeres trabajadoras, en el trabajo doméstico y de cuidados que las mujeres ejercen por el sistema de “explotación patriarcal”, en las mujeres activistas indígenas, los feminicidios o la violencia sexual, entre otras cuestiones. “Todas las violencias machistas, cotidianas e invisibilizadas que vivimos las trabajadoras se perpetúan si permitimos que quienes sostienen el sistema capitalista y patriarcal desde las instituciones, instrumentalicen la lucha”.

 

Valladolid ha secundado así otro 8 de marzo en el que colectivos y ciudadanos se han movilizado en sendas manifestaciones para hacer oír las reivindicaciones de las mujeres: “¡Nos queremos libres, nos queremos vivas!”.

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