Valladolid tiene un problema: separamos mal los residuos

Ecoembes y el Ayuntamiento de Valladolid lanzan una campaña para concienciar de la importancia de separar correctamente desde los hogares

Convertir un problema en una oportunidad

 

Un kilo por cada europeo. Puede que no te parezca mucho, pero a lo largo del año y de toda Europa suponen un total de 200 millones de toneladas de residuos urbanos, que deben ser tratados de algún modo.

 

Si no reciclamos bien en nuestros hogares perdemos recursos imprescindibles para nuestra ciudad y futuro. Este es el principal reto al que nos enfrentamos los ciudadanos de la Unión Europea para conseguir que al menos un 50% de nuestros residuos puedan ser reciclados para el año 2020 y un 70% en el 2030.

 

Unas ambiciosas normativas que apuestan por la gestión de residuos, creando nuevos ingresos para las ciudades, entornos más limpios y nuevos puestos de trabajo gracias a la economía circular.

En más de 10 años, Paqui ha visto cosas que no creeríamos. Cosas que harían palidecer al más valiente. Sin que sepa muy bien cómo, a su trabajo llegan cada día objetos que, sinceramente, no deberían acabar en un contenedor: un colchón (y su somier) o una escopeta. Una calavera (¿?) o las joyas de la familia.

 

Paqui trabaja, como ya imaginarás, en el Centro de Tratamiento de Residuos de Valladolid. El lugar al que va a parar tu basura. El lugar al que va a descansar todo (absolutamente todo) lo que tiramos a la papelera. Al contenedor.

 

O al suelo, como puntualiza Emilio. Después de 15 años como barrendero en el Servicio de Limpieza de Valladolid lo tiene claro: “Si no fuera por nosotros, la mierda llegaría hasta los tejados”. Claro, contundente y directo: “Estamos para limpiar la ciudad, pero no estamos para estar detrás de cada ciudadano recogiendo la caca, la colilla…”

 

Al menos, María, Oficial de Administración en el Centro de Tratamiento de Residuos, nos da un poco de margen. Para ella, el problema está en el desconocimiento: “Falta concienciación… Creo que no saben bien que realmente se recicla, que se crean otros materiales”, dice para a continuación, sorprenderse: “¡Que hacemos abono!”

 

Desde el Ayuntamiento de Valladolid a la vez, el sentimiento es similar al de sus trabajadores. Por eso, junto a Ecoembes han desarrollado una campaña para poner en valor el separado de residuos. Para que los vallisoletanos aprendamos no sólo a separar nuestra basura, sino a descubrir por qué el reciclaje nos beneficia a todos. Y no solamente es por el medio ambiente, no se crean.

 

La campaña cuenta la historia de María, Paqui y Emilio. Tres trabajadores del Centro de Tratamiento de Residuos y del Servicio de Limpieza de Valladolid que nos piden su ayuda. A ti y al que escribe. Necesitan la ayuda de los ciudadanos para conseguir reciclar más y mejor. Y eso pasa por conocer a los vallisoletanos que hacen ese trabajo por todos nosotros:

 

¿Sabemos algo de cómo reciclamos? ¿Por qué separamos el orgánico y el inorgánico? ¿O dónde depositar sus muebles o electrodomésticos? Según nuestros protagonistas no.

 

Según los datos, tampoco: Valladolid necesita de una mayor concienciación de todos para conseguir los necesarios planes de la Unión Europea para el 2020: aumentar la tasa de reciclaje hasta el 50%. Lo necesita Valladolid y, con este clima, lo necesitamos todos.

 

Separar es fácil, siempre que queramos hacerlo. Nuestro sistema de gestión de residuos es sencillo, explican desde el Ayuntamiento, y se basa en el método húmedo-seco. O lo que es lo mismo: Después de separar aceite, cartones y vidrio en sus respectivos contenedores (naranja, azul y verde); sólo nos queda separar los desechos en dos partes: lo orgánico y lo inorgánico.

 

Y aquí está la clave: Separar bien la comida (orgánico) del resto (inorgánico) es fundamental para ayudar a trabajadores del centro y del Servicio de Limpieza como María, Paqui y Emilio.

 

Pero, para muchos de nosotros, esta parte es el momento en que todo empieza a complicarse. De ahí que Paqui, Emilio y María nos pidan ayuda. Y que también nos den la solución: los plásticos, los envases, van al inorgánico. Pero con un pequeño gesto, con sólo separar la comida de ese resto, la mejora será sustancial. Parece poco, pero no lo es.

 

De hecho, si la basura llega más limpia, menos mezclada, como dice Paqui, ya será un gran avance para la ciudad. Ella y sus compañeros podrán separar mejor los envases que pueden tener una segunda oportunidad.

 

Una oportunidad que llega porque en nuestra planta de tratamiento de residuos la fracción de inorgánico, también llamada resto, pasa por diferentes sistemas de triaje o selección, tanto manuales como mecánicos, en los que se separan los diferentes plásticos y metales para que puedan ser recuperados por otras entidades como Ecoembes.

 

Ayuda al medio ambiente. Y a los presupuestos municipales.

 

En el año 2015 se suprimió la tasa de basura, entonces ¿quién paga todo esto? Aunque no abonemos esta tasa, el Ayuntamiento de Valladolid recauda este dinero mediante otros impuestos como el IBI, pero a la hora de la verdad, el reciclaje financia parcialmente este servicio.

 

¿El reciclaje nos da dinero? Si te has quedado con cara de póker pensando aún que reciclar no vale de nada, sentimos contarte que estás equivocado. La recogida selectiva de residuos nos proporciona unos ingresos (a todos los vallisoletanos), que aún lejos de poder financiar todo el servicio, nos ayudan a pagar los 13 millones de euros que nos cuesta este servicio municipal.

 

Por un lado, con la materia orgánica se puede conseguir hacer un abono de buena calidad si todos nos esforzamos en separar bien el residuo. ¿Qué mejor contribución con el medioambiente que devolverle a la tierra parte del alimento que ella te dio? Además la materia orgánica sirve también para producir la energía que alimenta el funcionamiento del Centro de Tratamiento de Residuos.

 

Ecovidrio y Ecoembes son, respectivamente, las dos entidades que se encargan tanto del reciclaje del contenedor verde, como del azul y de los envases ligeros recuperados de la fracción resto. El año pasado en nuestra ciudad se reciclaron 5.384 toneladas de vidrio, 7.649 toneladas de papel y 8.634 toneladas de envases ligeros. Unas cifras por las que los vallisoletanos recibimos, en 2016, 1.000.000€, entre lo que pagan por ello Ecoembes y Ecovidrio y el gasto que se evita por no llevar estos residuos a la Planta de Tratamiento.

 

Gracias a la separación de residuos, los ciudadanos no sólo generamos recursos (abono,energía…) sino que brindamos la oportunidad de una segunda vida útil a cientos de materiales a la vez que reducimos los costes ambientales de generar otros nuevos. También ayudamos a financiar parcialmente la recogida y la gestión de los residuos sólidos urbanos. ¡Un motivo más para hacernos unos buenos separadores!

 

Si no lo haces por ti, por tu familia, por tus amigos, por tu planeta... ¡Hazlo por tu ciudad! Ayuda a Paqui. Ayuda a Emilio. Ayuda a María. Ayuda a Valladolid.

 

Descubre más en este enlace o en los nuevos perfiles sociales que, a partir de ahora, te informarán como nunca de la mejor manera de hacer de Valladolid una ciudad mejor.

 

 

Comentarios

sara 05/12/2017 09:14 #5
A mi me gustaria saber por qué en mi barrio están constantemente cambiando al empleado de limpieza, cuando se han aprendido la ruta, los cambian, y cada vez para peor . Los sabados no se porqué no se limpia. En resumen, puede que la gente no sea civica, pero es lo que hay si tu decides dedicarte a la limpieza, pues tienes que LIMPIAR
mierda 04/12/2017 19:55 #4
Menos estar con los moviles y la radio de la mano y trabajar mas
Civitas 04/12/2017 16:54 #3
La ciudad está muy sucia pero no nos engañemos, aquí no se puede echar culpa sólo a los equipos de limpieza, los ciudadanos somos los que lo ensuciamos y mucho. Siempre presumí de que Valladolid era una ciudad limpia pero de un tiempo a esta parte está que da vergüenza y en los barrios es peor. Entre lo que tira la gente al suelo habiendo cientos de papeleras, las cacas de los perros sin recoger y el olor a orines esta ciudad parece un estercolero. En cuanto a reciclar, efectivamente eso es problema de todos, más fácil lo podrían poner, aún hay gente que no se ha enterado de que el contenedor de tapa marrón es para orgánico y el de tapa naranja para envases de plástico. Siempre ves basura mezclada, es más fácil en los pueblos donde ponen contenedor amarillo para envases y no da lugar a confusión , sobre todo en gente mayor.
Maria Mecontengo 04/12/2017 13:30 #2
Y con los nuevos contenedores del barrio Delicias menos!!!!
torrente 04/12/2017 13:07 #1
Ayuda a Paqui dicen..... Menudo circo tienen montado estos.... Esta todo lleno de mierda y encima nos dicen que ayudemos nosotros, como si nosotros tuviesemos la culpa de la mierda de los pajaros en los bancos o de lo mal que limpian las calles. Con esto dejan claro lo malo que es tomar decisiones si antes has tomado otras cosillas...

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