Valladolid sigue sin una legislación clara para los patinetes eléctricos

Una joven en patinete eléctrico entre las calles Regalado y Teresa Gil de Valladolid. JUAN POSTIGO

El concejal de Movilidad y Espacio Urbano, Luis Vélez, asegura que la ordenanza municipal está en proceso, pero puede tardar hasta dos años

La tecnología avanza a un ritmo desorbitante que las instituciones parecen no alcanzar. Aunque ya ha llovido desde esos días en los que ver un patinete eléctrico cruzando la ciudad acaparaba todas las miradas, este vehículo sigue siendo un extraño a ojos de la ley. A día de hoy muchos ciudadanos eligen este vehículo para desplazarse, sin embargo y a pesar de los problemas que ha podido acarrear, no existe en Valladolid una normativa clara que regule su uso.

 

La DGT expuso el pasado año una serie de reglas para los patinetes eléctricos meramente instructivas. No existe una legislación clara a nivel estatal y surgen muchas dudas a la hora de controlar estos vehículos. Algunas ciudades como Barcelona, Bilbao o Madrid han creado sus propias regulaciones, Valladolid por el contrario sigue en un limbo del que el Ayuntamiento espera salir pronto, aunque señalan varias complicaciones.

 

“En Valladolid no tenemos ordenanza en estos momentos, estamos en proceso de la elaboración de una nueva ordenanza de movilidad”. Luis Vélez, concejal de Movilidad y Espacio Urbano, ha señalado que están “pendientes” de las actuaciones de la DGT para adaptar sus medidas en lo que respecta a los VMP o vehículos de movilidad personal.

 

En 2018 el Ayuntamiento de Valladolid aprobó una moción en Pleno Municipal para regular la circulación de patinetes eléctricos y otros dispositivos de movilidad personal, una normativa inexistente dos años después. Luis Vélez ha asegurado que a día de hoy está en camino, aunque recalca la complejidad de los trámites: “Los procesos de ordenanzas nuevas pueden tardar en torno a dos años, porque tiene que haber una aprobación, un debate previo, un periodo de alegaciones, etc.”.

 

Dos años más pueden pasar los usuarios de los patinetes sin tener claro lo que están haciendo bien y lo que están haciendo mal. Existe un vacío legal que parece costar ocupar a las instituciones y sobre el que la DGT dejó el pasado año unas instrucciones que lejos de rellenarlo lo han disimulado, dejando a cada localidad actuar según sus ordenanzas, inexistentes en su mayoría.

 

“Lo que ha expuesto la DGT está muy bien, pero lo que necesitamos es que se lleve a cabo la modificación del reglamento para poder desarrollarlo en las ordenanzas municipales”. Vélez comenta que todo esto estaba “bastante avanzado”, pero las elecciones y la pandemia entre otras cosas lo han podido retrasar.

 

Vélez, que ya aseguraba a finales de 2018 la necesidad de que la normativa de los VMP fuera estatal, ha recalcado que se adaptarán a las nuevas indicaciones de la DGT. El mismo año en el que se aprobó la moción referente a este vehículo, el Consistorio ya señaló la puesta en marcha de una instrucción que prohibiese conducirlos por las aceras, para proteger a los peatones. Sin embargo aún no hay nada claro.

 

Esta medida se encuentra entre las indicaciones de la DGT que ceden la última palabra a la ordenanza de cada municipio. Ocurre lo mismo con el uso del casco, la edad mínima, el límite de velocidad o el estacionamiento. Mientras otras ciudades españolas ya han regulado, entre otros, estos aspectos, Valladolid permanece a la espera.