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Valladolid se llena de solidaridad con la gran recogida navideña del Banco de Alimentos

En la provincia de Valladolid se pretende recaudar alrededor de 240.000 kilos de alimentos: conservas de carne, cereales, leche y cacao son los productos de mayor necesidad

La Navidad es sinónimo de reuniones en familia, compras abundantes y cenas y comidas repletas de productos que celebran unas nuevas fiestas que, aunque no nos lo creamos, están a punto de comenzar. Y en estos días de temperaturas cercanas al cero, de heladas y de frenetismo decorado de luces y juguetes, el Banco de Alimentos comienza su campaña más importante. Una asociación sin ánimo de lucro que está presente en toda España y que en estas fechas se vuelca aún más si cabe con la labor solidaria para los más necesitados.

 

Solo en la provincia de Valladolid se pretende recaudar alrededor de 240.000 kilos de alimentos, con las conservas de carne, cereales, leche y cacao como los productos de mayor necesidad, aunque están “abiertos a todo tipo de alimentos no perecederos”, según nos cuenta una de las voluntarias en un céntrico supermercado de la capital. Una campaña de la que esperan batir las cifras del año pasado. Unas que incluso se vuelven vertiginosas a nivel nacional. “Esperamos cerca de 92 millones de kilos en toda España”, afirman.

 

Estos dos días de campaña, el último día de noviembre y el primero de diciembre, treinta y cinco supermercados de todos los puntos de la ciudad se llenan de carros y cajas de alimentos, que transportan al interior de los supermercados para su almacenaje con destino el Banco de Alimentos y vuelven vacíos para llenarse otra vez en un constante frenetismo de solidaridad. Y es que son más de mil quinientos voluntarios solo en Valladolid los que emprenden parte de su tiempo en recoger y colocar todos productos. “Estamos dos días enteros, desde que abre hasta que cierra el supermercado, y nos organizamos en turnos de tres horas”, nos comenta un voluntario que realiza la colecta en el supermercado de un centro comercial.

 

El perfil del colaborador es diverso y a veces les resulta cuanto menos sorprendente. “Los que menos tienen son los más solidarios”, afirma una de las voluntarias que a primera hora de la mañana se encuentra en la puerta de uno de los supermercados del Paseo de Zorrilla. “Muchas veces primero hacen la compra para nosotros y luego para ellos”, dice otra de las colaboradoras. “Traen carros enteros”, concluye.

 

Valladolid se inunda de solidaridad durante estos días que aúnan el trabajo de los voluntarios y colaboradores que se cuenta por docenas en cada minuto. Basta con detenerse un rato al borde de las cajas para ver el ritmo de donación y tan solo varios segundos para comprender que el ritmo vertiginoso de recogida de los alimentos se traduce en compromiso con los más necesitados. “Desde el primer hasta el último implicado se siente parte”, comenta otro de los voluntarios.

 

Las empresas también se involucran con la recogida de los alimentos. Es el caso de El Corte Inglés, que además de la aportación que durante estos días realizan empleados y clientes, también colabora donando el 10% del total recogido en productos de marca propia. En el año pasado se donaron cifran en torno al 90.000 kilos de alimentos en todo el territorio nacional.

 

Además, y a lo largo de todo el año, el Banco de Alimentos realiza numerosas campañas destinadas a los más pequeños con productos específicos como los pañales o la leche y el cacao. Trescientos sesenta y cinco días de solidaridad, apoyo y compromiso con los más desfavorecidos.