Valladolid llora este viernes; el 'no' pregón de las Fiestas de la Virgen de San Lorenzo
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Valladolid llora este viernes; el 'no' pregón de las Fiestas de la Virgen de San Lorenzo

Imagen del Pregón de las Fiestas de Valladolid en una pasada edición. JUAN POSTIGO

El coronavirus ha impedido a los vallisoletanos reunirse hoy en la Plaza Mayor para dar comienzo a los días más esperados del año, aunque las esperanzas de cara al próximo año mantienen vivo el orgullo pucelano.

“Y por último, como cantó Pablo Guerrero: A tapar la calle, a abrir la calle, a vivir la calle, a soñar la calle. ¡A tomar la calle!, ¡Viva Valladolid!, ¡Vivan las Fiestas de San Lorenzo!, ¡Vivan las artes escénicas de Castilla y León!”, así daba paso el grupo de teatro Teloncillo a los días más esperados por los vallisoletanos en el último pregón, hace justo un año. Hoy reina la rabia y la tristeza en la capital castellanoleonesa que no va a ser este año testigo de cómo se llenan sus calles de gente, de colores, de música, de orgullo y alegría.

 

El 2020 no va a poder ver cómo pequeños y mayores “tapan, abren, viven, sueñan y toman las calles”. Las tradicionales masas de gente hondeando el pañuelo púrpura, cantando, bailando, bebiendo y riendo, a la vez que recorren los rincones de la ciudad, no llegarán hoy a la Plaza Mayor para escuchar las famosas palabras con las que cada septiembre Valladolid brilla con luz propia.

 

Sin embargo, no son días para agachar la cabeza, a pesar de que la crisis del Covid-19 no permita celebrar las Fiestas de la Virgen de San Lorenzo, las fechas han llegado y el sentimiento con ellas. Pues el espíritu vallisoletano sigue en pie y cuando la situación se normalice y lleguen de nuevo las jornadas en honor a la patrona de Valladolid, llegarán también sus ciudadanos con más ganas que nunca.

 

Ahora solo queda recordar, echar la vista atrás y esperar con ansia y con mucha responsabilidad lo que deparará el 2021. Cada año, miles de personas y peñistas acuden a la Acera Recoletos impacientes por empezar el desfile que desemboca en la Plaza Mayor. El momento más esperado de los jóvenes y de muchos no tan jóvenes, que se visten con las ropas más viejas que encuentran por casa y se lanzan a la aventura.

 

¿Por qué esta vestimenta? Bien es sabido que si entras en el río de gente que hace competencia al Pisuerga durante este día de septiembre, saldrás empapado y muy probablemente teñido del color que caracteriza a la ciudad, pues las previsiones siempre advierten tormenta de agua y vino tinto.

 

Los más arriesgados se disfrazan y colorean con tutús, sombreros, gafas e innumerables accesorios las calles, que se alegran a cada paso que dan los pucelanos por ellas. La corriente lleva a toda esta gente entre cánticos y bailes hasta la desembocadura: la Plaza Mayor. Hay quienes se quedan por el camino, pero por norma general la masa de gente te lleva casi sin que te des cuenta frente al balcón del Ayuntamiento, donde empieza el pregón.

 

Porque sí, por mucha fiesta que ya se haya montado la muchedumbre vallisoletana desde Recoletos, las Fiestas de San Lorenzo no empiezan hasta que el alcalde y el encargado del pregón se dirigen a toda la ciudad con sus palabras. Después de colocar el pañuelo festivo a la estatua del Conde Ansúrez, que está completamente rodeada por sus vecinos, comienza oficialmente la celebración, que se alarga durante la noche con los conciertos del escenario de la Plaza Mayor.

 

Todo un día de alegría y de desfase que hoy recuerdan con nostalgia todos y cada uno de los vallisoletanos que disfrutan año tras año del primer día de las fiestas de su ciudad. Pero todo vuelve y ahora toca velar por la seguridad y la salud de los ciudadanos. Volverán estos días de septiembre, más fuertes y más brillantes que nunca. ¡Viva la Virgen de San Lorenzo!, ¡Vivan los vallisoletanos y vallisoletanas!, ¡Vivan las Fiestas de Valladolid!, ¡Viva Valladolid!

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