Valladolid llora a sus víctimas del coronavirus

Este lunes tuvo lugar en la Plaza Mayor un sentido homenaje institucional a todas aquellas personas fallecidas a causa del COVID-19 y el reconocimiento a los profesionales

No es un adiós, es un hasta pronto. Toda Valladolid, a través de un acto organizado por el Ayuntamiento en la Plaza Mayor, dio este lunes el último adiós a las “al menos 800 personas”, tal y como se mencionó en el propio homenaje, víctimas de coronavirus en la provincia de Valladolid durante la pandemia, al mismo tiempo que se aplaudió la labor de todos aquellos profesionales que han trabajado y siguen trabajando contra el virus durante todos estos meses.

 

Fue un sencillo acto, en el que apenas se contó con las intervenciones del alcalde, Óscar Puente, y del jefe de Servicio de Urgencias del Hospital Clínico Universitario, además de con unas sentidas actuaciones musicales al piano que, a pesar del abundante calor, dejaron frías a las cerca de 250 personas que ocuparon de manera prudente las sillas separados por dos medidos metros de distancia.

 

No era para menos. A pesar de lo humilde y casi podría decirse que hasta íntimo del acto las palabras que pudieron escucharse en este fueron verdades que cayeron como puños entre todos los representantes institucionales (Junta, Ayuntamiento, Diputación…), trabajadores de diferentes servicios municipales y miembros de diferentes cuerpos como el de Policía, Guardia Civil, Ejército o Protección Civil.

 

“No podemos olvidarnos de todo lo que hemos sufrido durante estos meses”, arrancó en un momento de su discurso Carlos del Pozo, el representante del Hospital Clínico que subió a la tarima en representación de todos sus compañeros sanitarios. “No les voy a engañar. Debajo de estos equipos de protección no hay héroes. Somos personas como todos los demás, y también sentimos miedo”.

 

Tanto las palabras del sanitario como del propio Puente tenían un denominador común; la prudencia. La pandemia todavía está entre nosotros, queda mucho camino por recorrer hasta que se encuentre vacuna que erradique al virus, y para ello es fundamental seguir las medidas sanitarias que impidan los tan temidos rebrotes que ya se están viviendo a lo largo y ancho de toda España.

 

“Nuestro objetivo fue siempre salvar vidas, alargarlas y conseguir que lleguen más allá, pero en esta situación era algo fuera de lo normal. Ha habido muchas veces en las que nos hemos visto sobrepasados pero nunca nos rendíamos, en gran medida por lo bonito que era ver el apoyo de la gente”. Las palabras de Del Pozo resonaron por toda la Plaza Mayor, cortada por los cuatro costados y por la que solo se podía circular por los soportales durante el emotivo acto.

 

Una vez más, y con la ciudad llorando por lo que han sido tantas y tantas personas a las que no se pudo despedir como merecían durante la pandemia, quedó patente que aún resta mucho por delante y que la sociedad no puede bajar la guardia. Aunque solo sea por aquellos que ya no están con nosotros. 

Una imagen del homenaje de este lunes en la Plaza Mayor. JUAN POSTIGO

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