Valladolid empieza a asumir que sus Fiestas serán ‘light’… si se celebran
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Valladolid empieza a asumir que sus Fiestas serán ‘light’… si se celebran

Imagen de la Plaza Mayor durante el Pregón, en una pasada edición de Fiestas. JUAN POSTIGO

De tener lugar sería sin la Feria de Día y sus casetas, mientras los conciertos de la Plaza Mayor y todas las actividades multitudinarias parecen inconcebibles

Es duro asumirlo, pero la ciudad de Valladolid no tendrá sus habituales Fiestas a comienzos de septiembre. Y decimos habituales porque, de celebrarse algo, será un pequeño sustitutivo de lo que se organiza todos los años. Así lo explicó el propio alcalde de Valladolid, Óscar Puente, esta misma semana.

 

La realidad es dura, y es cierto que la ciudad sigue siendo de las pocas que todavía no se han pronunciado al respecto teniendo sus festejos a apenas dos meses de calendario. Concretamente, y poniendo el reloj a contar desde este mismo sábado 4 de julio, faltarían 62 días hasta el viernes 4 de septiembre para el chupinazo de Ferias.

 

Pero a pesar del lapso de tiempo se trata de ser realistas. Los propios hosteleros de Valladolid también se han pronunciado esta semana dando a entender que casi con total seguridad no habrá Feria de Día y sus habituales casetas de comida por el centro, lo cual deja las casetas regionales junto al Estadio en un lugar muy parecido.

 

Los conciertos de la Plaza Mayor, si bien es cierto que hace unas semanas el alcalde explicaba en una entrevista a TRIBUNA que todavía no se había suspendido ni pospuesto ninguno, parecen poco más menos que inviables a día de hoy. Todos los festivales y grandes eventos de tipo musical ya han cancelado para los meses de julio y agosto, mientras que los de septiembre se mantienen a la expectativa. No parece posible que la alternativa de conciertos con sillas, por la que están optando muchos artistas, pueda ser solución para las Fiestas de Valladolid.

 

Otros grandes eventos como el Récord Guinness en la Acera de Recoletos también se plantean como poco menos que una locura. Del Pregón en la Plaza Mayor mejor ni hablamos. Y los espectáculos y actividades repartidos por toda la ciudad tampoco parecen una buena idea por un único motivo: ¿Qué mensaje mandaría Valladolid al resto del mundo si hiciera cualquier amago de celebración multitudinaria?

 

La cuestión es muy sencilla. Cualquier tipo de acción que atraiga gente de otros sitios a la ciudad supondría menos espacios por las calles, más acercamientos y, por tanto, mayor posibilidad de contagio. Es la pescadilla que se muerde la cola. Valladolid y sus negocios necesitan las Fiestas como agua de mayo para una recuperación económica, pero hacerlas sería un atentado contra lo que se lleva combatiendo desde hace cuatro meses.

 

El alcalde ya ha dejado caer la posibilidad de, al no haber Feria de Día, al menos tratar de rescatar la situación con promociones y catas gastronómicas en las terrazas de bares y restaurantes. Dicho de otra forma, unas Fiestas ‘light’. Es momento de ir asumiendo que probablemente sea lo que nos espera.

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