Valladolid disfruta de la tradición del Roscón de Reyes
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Valladolid disfruta de la tradición del Roscón de Reyes

Roscones en la pastelería Maro Valles

El Roscón de Reyes es una costumbre en toda España y la ciudad vallisoletana no es una excepción. Pastelerías y supermercados se ponen a punto para la venta de este dulce. 


 

El origen de esta tradición poco tiene que ver con los Reyes Magos. En el siglo II a.C., al finalizar los trabajos en el campo a mediados del mes de diciembre, los paganos celebraban las Saturnales, unas fiestas en honor a Saturno -dios de la cosecha y la agricultura- que duraban una semana. Durante estas fechas destacaba la elaboración de una torta realizada a base de miel y que incluía higos, dátiles o fruto secos. No fue hasta el siglo III d.C. cuando se introdujo el haba, pues era símbolo de fertilidad y prosperidad. Con el paso de los años este dulce fue adquiriendo forma de roscón.

 

Tras imponerse la religión cristiana esta tradición se mantuvo. Ya en el siglo XVIII, en Francia - donde también gozaba de popularidad esta costumbre-, se introdujo la moneda de oro, de la mano de un cocinero que intentaba contentar al rey Luis XV. Posteriormente fue Felipe V quien trajo a España este hábito.

 

Hoy en día las sorpresas son de todo tipo, desde el típico muñeco hasta grandes cheques y cestas con multitud de regalos. Y es que se ha puesto de moda introducir jugosos premios económicos que convierten la compra del roscón en una pequeña lotería. El Corte Inglés es un ejemplo, que queriendo volver a las tradiciones ha introducido 250 lingotes de oro por valor de 47 euros cada uno y uno valorado en 1.130 euros dentro de los roscones que pone a la venta en sus supermercados españoles.

 

Aunque las pastelerías tradicionales también lo hacen, pero porque “se lo pueden permitir por las ventas que tienen”, como afirman desde la pastelería Julián Arranz, en el centro de Valladolid.

 

Nosotros apostamos por la típica sorpresa de siempre”, dicen también desde la pastelería Maro Valles, mientras se preparan para los días más fuertes de venta de este producto, como son el 5 y el 6 de enero.

 

Sin nata, con ella, con trufa, con crema…, hay muchas formas de preparar un roscón. El precio medio del típico con nata en un supermercado ronda los 12 euros, mientras que en una pastelería tradicional está más cerca de los 20. Pero la diferencia es grande y se nota en el sabor. El hecho de que “son del día”, como cuentan en Maro Valles y Julián Arranz es un valor importante, “sin conservantes ni aditivos y hecho a la antigua”, explican desde esta última. Será el cliente quien tenga ahora que elegir. 

 

Roscón de la pastelería Julián Arranz

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