Valladolid con V de vino, el de sus cinco Denominaciones de Origen

Cinco Denominaciones de Origen se asientan en tierras vallisoletanas: Rueda, Ribera, Cigales, Toro y León.

El vino cada vez gana más presencia y Valladolid no se queda atrás. La provincia siempre se ha caracterizado por los gustosos caldos que nacen en ella, y es que cuenta con hasta cinco Denominaciones de Origen: Rueda, Ribera, Cigales, Toro y León.

 

Cada una de ellas cuanta con sus peculiaridades, con sus uvas, con sus métodos de cultivo, pero todas han ganado un espacio en los paladares de los vallisoletanos, castellano y leoneses, españoles y ciudadanos del extranjero. Porque las tierras de la provincia también cruzan fronteras, entre otras cosas, por los vinos que se producen en ellas.

 

Un apoyo importante para esta promulgación es el de la Diputación de Valladolid, que permite promocionar a cada una de las Denominaciones de Origen que tienen su espacio en la provincia. De esta manera, la entidad describe a todas ellas y aporta los detalles que las caracterizan: clima, geología y variedades de la uva.

 

RUEDA

 

Reconocida el 12 de enero de 1980, fue la primera D.O. de Castilla y León. Se trata de una zona especializada en la elaboración de vinos blancos, aunque, desde el 5 de agosto de 2008 la D.O. también ampara a tintos y rosados.

 

Engloba 72 municipios, la mayor parte de los cuales se encuentra en el sur de la provincia de Valladolid -53-, donde se da además la mayor concentración de viñedos, concretamente en los municipios de La Seca, Rueda y Serrada; los 17 restantes se localizan al oeste de Segovia y 2 al norte de Ávila.

 

Tres parámetros definen el carácter de Rueda: los suelos cascajosos. el clima continental y, principalmente, la uva Verdejo, cuyo origen se remonta al siglo XI, asociado a los mozárabes que contribuyeron a la repoblación de la cuenca del Duero.

 

Elevada entre 700 y 800 metros sobre el nivel del mar, ofrece tierras llanas y altas, en las que los inviernos son fríos y largos y las primaveras cortas con heladas tardías; los veranos son caluros y secos y las lluvias escasas, oscilando entre los 300 y los 500 litros anuales.

 

Situada en el sector central de la depresión que forma el Duero, es una altiplanicie de relieves suaves y vertientes sometidas a los vientos atlánticos; encontramos amplias terrazas aluviales y diluviales en los márgenes del Duero y sus afluentes Trabancos, Zapardiel y Adaja. Los suelos pardos sobre los característicos depósitos autóctonos pedregosos, han dado lugar a los típicos terrenos "cascajosos".

 

En cuanto a las variedades de la uva, la D.O. Rueda cuenta con blancas (Verdejo, Sauvignon Blanc, Viura y Palomino) y tintas (Tempranilla, Cabernet Sauvignon, Merlot y Garnacha).

 

RIBERA

 

Surgida por iniciativa de un grupo de viticultores y bodegueros en 1982, se ha convertido en una de las denominaciones de origen más reconocidas nacional e internacionalmente.

 

Las tierras que se agrupan bajo la demarcación D.O. Ribera del Duero se sitúan en la meseta norte y en la confluencia de cuatro provincias integradas en la Comunidad Autónoma de Castilla y León: Burgos, Segovia, Soria y Valladolid. El río Duero es el eje que une a más de 100 pueblos extendidos a lo largo de una franja vitícola de unos 115 km de longitud y 35 de anchura.

 

Al este de la provincia de Valladolid, 19 municipios albergan 97 bodegas que elaboran sus vinos adscritos a la D.O. Ribera del Duero, de las cuales son visitables 68. Entre ellas se cuentan algunas de las bodegas más emblemáticas no sólo de la D.O sino del panorama enológico internacional.

 

La Ribera del Duero se caracteriza por tener un clima mediterráneo de marcada continentalidad, caracterizada por las oscilaciones térmicas acusadas: la pluviometría es moderada-baja, los veranos son secos -alcanzándose los 40ºC- y los inviernos largos y rigurosos -llegándose a -18°C.

 

El territorio de la D.O. se enmarca en la gran meseta septentrional de la Península, constituida por un gran zócalo antiguo arrasado y, en parte, recubierto por sedimentos terciarios. La mayor parte de estos sedimentos la componen capas de arenas limosas o arcillosas, fundamentalmente calizas y margas. La cuenca ribereña, de origen mioceno, ofrece niveles horizontales, suavemente ondulados, limitados por la erosión diferencial, hoy convertidos en penillanura. El relieve de la zona oscila entre las lomas interfluviales, con cotas de 911 metros, y los valles, con una altura topográfica que oscila entre los 750 y 850 metros.

 

Mientras, la D.O. Ribera del Duero cuenta con las siguientes variedades de uvas: Tempranillo, Cabernet Sauvignon, Merlot, Malbec, Garnacha tinta y Albillo.

 

CIGALES

Aunque ya existían viñedos en el siglo X, y se tiene constancia de que en 1888 se producían en la zona más de 15 millones de kilos de uva, el origen de la D.O. Cigales data de 1991.

 

El territorio de la D.O. se extiende desde parte del término municipal de Valladolid (Pago ‘El Berrocal’), hasta el palentino de Dueñas, incluyendo además Cabezón de Pisuerga, Cigales, Corcos del Valle, Cubillas de Santa Marta, Fuensaldaña, Mucientes, Quintanilla de Trigueros, San Martín de Valvení, Trigueros del Valle y Valoria la Buena.

 

La climatología de la comarca es de carácter continental con influencia atlántica, por lo que predominan las oscilaciones térmicas. La pluviometría es irregular -con una media anual de 407 milímetros- y en verano la sequía es intensa; los inviernos son duros y prolongados con heladas y nieblas frecuentes.

 

Geomorfológicamente el territorio corresponde al Mioceno. El suelo está formado por sedimentos terciarios y cuaternarios: arenas, calizas y gredas yesíferas, que reposan sobre arcillas y margas. La comarca protegida bajo la D.O. Cigales, se localiza a lo largo de una superficie de 574 kilómetros cuadrados en el sector norte de la depresión del Duero, a ambos márgenes del río Pisuerga. La altitud media de los viñedos se sitúa en torno a los 750 metros.

 

La D.O. Cigales cuenta con uvas tintas (Tinta del País o Tempranilla, Garnacha tinta y Garnacha gris) y blancas (Verdejo y Albillo)

 

TORO

 

Los orígenes de los vinos de Toro se pierden en los albores de la historia, aunque los primeros pasos para crear lo que llegaría a ser la D.O. Toro se dieron en los años 70 del pasado siglo, y culminaron en el año 1987. Actualmente son 40 las bodegas cuya calidad avala el C.R.D.O.

 

La zona de producción de los vinos amparados por la D.O. Toro se localiza entre el sudeste de la provincia de Zamora y el oeste de la provincia de Valladolid; comprende parte de las comarcas naturales de Tierra del Vino, Valle del Guareña y Tierra de Toro, y linda con los páramos de Tierra del Pan y Tierra de Campos.

 

Son doce los municipios zamoranos, y 3 los de Valladolid: Villafranca de Duero -que presenta además la singularidad de ser el único de España en el que convergen dos D.O., ya que Rueda da amparo también a varias de las bodegas que elaboran en él-, San Román de Hornija y Pedrosa del Rey, con sus dos pedanías, Villaester de Arriba y Villaester de Abajo.

 

La D.O. Toro se caracteriza por tener un clima continental con influencias atlánticas. Los inviernos son largos y muy fríos, aunque las heladas no son tan frecuentes como en otros tramos del Duero; los veranos son secos y calurosos. Las precipitaciones anuales oscilan entre los 350 y los 400 milímetros.

 

La zona protegida de la D.O. Toro se localiza en el curso medio del Duero, encontrándose los viñedos a una altitud comprendida entre los 6Z0 y los 750 metros sobre el nivel del mar. Los relieves son suaves y ondulados y los suelos están formados por sedimentos de areniscas, arcillas y pudingas calizas pliocénicas, que en superficie dan lugar a suelos pardos calizos sobre material no consolidado. Hay alternancia de materiales limosos, con areniscas de grano grueso y fino con niveles de calizas y margas detríticas formados con origen en el Mioceno.

 

Las uvas Tinta de Toro y Garnacha son las tintas de esta denominación de origen, mientras que Verdejo y Malvasía mandan en las blancas.

 

D.O. LEÓN

 

Ya en época romana, el sur de León fue importante cruce de caminos de todos los viajeros que frecuentaban las dos grandes rutas que atraviesan la zona de producción de Tierra de León: la Ruta de la Plata y el Camino de Santiago. La zona llegó a abastecer de vino a prácticamente toda la zona norte de la Península.

 

Los orígenes de los vinos de León se pierden en los albores de la historia, aunque los primeros pasos para crear lo que llegaría a ser la D.O. León se dieron en los años 80 del pasado siglo, y culminaron en el año 2007.

 

Actualmente son 34 las bodegas cuya calidad avala el C.R.D.O. La D.O. León protege una comarca localizada al sur de la provincia de León, y que integra parte de la provincia de Valladolid abarcando una superficie de 3.317 km2.

 

En tierras vallisoletanas son 19 los municipios englobados en la D.O.: Becilla de Valderaduey, Bustillo de Chaves, Cabezón de Valderaduey, Castrobol, Castroponce, Cuenca de Campos, Mayorga, Melgar de Abajo, Melgar de Arriba, Monasterio de Vega, Quintanilla del Molar, Roales, Saelices de Mayorga, Santervás de Campos, La Unión de Campos, Valdunquillo, Villacid de Campos, Villagómez la Nueva y Villalba de la Loma. Y una bodega que elabora sus vinos bajo la demarcación protegida: Bodega y Viñedos de Meóriga, en Mayorga.

 

El amplio territorio de la D.O. León abarca la zona de influencia de dos riberas: Esla y Cea. La elevada altitud de la meseta donde se encuentra el borde del relieve montañoso de la cordillera cantábrica confieren al clima una fuerte continentalidad: inviernos largos con nieblas y heladas; un período primaveral irregular en el que se alternan temperaturas suaves y heladas. Veranos con períodos tórridos y áridos que alternan con otros fríos y otoños suaves y generalmente lluviosos. El nivel medio de pluviometría anual se sitúa en torno a los 500 milímetros.

 

El territorio protegido bajo la D.O. León se conforma sobre terrazas aluviales, que no se elevan más de 900 metros sobre el nivel del mar: éstas confieren a los suelos condiciones óptimas de drenaje interno y suficiente capacidad de retención hídrica, aireación y penetrabilidad de las raices. Son suelos pardos que se asientan sobre depósitos pedregosos, y suelos calizos sobre materiales blandos, con bajo contenido en sales minerales, adecuado contenido de caliza y pobreza en materia orgánica.


Esta denominación de origen cuenta con una amplia variedad de uvas tintas: Prieto Picudo (variedad principal), Mencia (variedad principal), Garnacha (variedad autorizada), Tempranilla (variedad autorizada). Aunque también tiene blancas: Verdejo (variedad principal), Albarín Blanco (variedad principal), Godello (variedad principal), Malvasía (variedad autorizada), Palomino (variedad autorizada).