Valladolid cierra un 2018 en el ámbito deportivo que invita a más

El Real Valladolid celebra el ascenso (arriba); el VRAC, la Liga; el Parquesol Femenino, un gol; y el CPLV, la Supercopa. TRIBUNA

El ascenso del Pucela, los títulos de los equipos de rugby y de hockey, el crecimiento del balonmano y el play-off de las ardillas marcan un buen año.

El deporte de Valladolid sigue remontando el vuelo. Para muestra, este 2018. Después de unos años en el que la mayoría de los equipos disputaban las máximas competiciones nacionales, el avión despegó con fuerza en estos 12 meses.

 

En la mente de los vallisoletanos permanecerán las imágenes del milagro del Real Valladolid, con el entrenador Sergio González al frente de la nave. Porque el punto más alto del vuelo lo alcanzó el Pucela con un ascenso a toda mecha. Zorrilla fue una caldera y la afición se volcó con un equipo que regresó a Primera varios años después.

 

Las celebraciones no faltaron y hasta tuvieron un protagonista inesperado: Lukas Rotpuller. Pero junio se acababa y el Real Valladolid tenía que ajustarse a la máxima categoría. No era Navidad, pero los Reyes Magos trajeron a la ciudad a un Ronaldo ilusionado. Esta temporada el conjunto blanquivioleta circula por Primera con la seriedad de un veterano.

 

El Parquesol Femenino es el que más ha crecido este año. Tras una temporada histórica en el Grupo V de Segunda, con un tercer puesto y 47 puntos, esta campaña se ha reforzado para dar un plus y, de momento, lo está consiguiendo. Y es que las naranjas han cerrado la primera vuelta en la segunda posición con 31 puntos -a 4 del líder, el Tacón-.

 

Mientras, el Promesas continúa en Segunda B, donde lucha por mantenerse en la categoría de bronce para seguir formando jugadores. Un escalón que tuvo ‘cerca’ el Atlético Tordesillas, quien se quedó a las puertas de jugar el play-off la temporada pasada en aquel trágico partido de Zamora. Los de Santi Sedano cierran la primera vuelta con los mismos puntos (28) y la misma posición (9º) que el curso anterior.

 

En cuanto al balón oval, el 2018 volvió a ser el año del VRAC. Los queseros siguieron haciéndose fuertes y arrebataron la Liga y la Copa a su eterno (y vecino) rival: El Salvador. Ambos protagonizaron dos finales que se disputaron en estadios de fútbol (Zorrilla y el Ciudad de Valencia).

 

Esta temporada empezó mejor para los chamizos, que se vengaron con la Supercopa de España. Aunque el VRAC dio el último golpe sobre la mesa el pasado sábado, 29 de diciembre, tras imponerse a Os Belenenses y ganar por tercera vez la Copa Ibérica. Los queseros empezaron de forma irregular el año y terminan por todo lo alto.

 

Por su parte, los equipos de balonmano siguen creciendo. El Atlético Valladolid ha calcado en la primera vuelta la puntuación (15) de la pasada temporada. Con David Pisonero en el banquillo, los azulones siguen tratando de hacerse fuertes en la categoría.

 

El otro ‘dueño’ de Huerta del Rey es el Aula Alimentos de Valladolid. Las de Miguel Ángel Peñas continúan evolucionando a base de trabajo y despiden este 2018 con victoria lo cual les permite continuar en la zona alta de la clasificación donde la igualdad es máxima.

 

Y es que el balonmano femenino está de moda en Valladolid. 2019 podría acabar con dos equipos en División de Honor, aunque para ello el Hand Vall debe seguir haciéndolo tan bien como hasta ahora. El conjunto dirigido por Rubén Carrasco lidera la clasificación de Plata con 22 puntos tras 14 jornadas.

 

EL CPLV MARCA EL CAMINO

 

Para el hockey también ha sido un buen año, con un total de tres títulos conquistados. Los chicos del CPLV levantaron la Copa del Rey en abril, la Liga en mayo y la Supercopa de España en septiembre. Este curso quieren seguir por el mismo camino y lideran la competición liguera. También cierran el año desde la primera posición las Panteras, que dicen adiós al 2018 tras ganar la European League.

 

Respecto al baloncesto, el CBC Valladolid termina 2018 un poco peor que 2017. Las sensaciones de los de Paco García son peores, pero la realidad es que solo llevan una victoria menos que un año atrás. El trabajo de las ardillas seguirá siendo la clave de un equipo que también quiere seguir creciendo para repetir la clasificación para el play-off.

 

El BSR Valladolid no tuvo tanta suerte este año. Los de José Antonio de Castro cayeron en cuartos de final de la Copa del Rey y no lograron clasificarse para la Final Four la temporada pasada. En la presente campaña, dan carpetazo en la zona baja de la clasificación con 11 puntos, aunque mantienen las esperanzas de pelear por todos los títulos.

 

Quien también quiere seguir su evolución es el deporte universitario. Los equipos de voleibol y fútbol sala femeninos siguen una temporada más en Segunda, mientras que los chicos de estas dos disciplinas trabajan para hacer un buen papel en sus respectivas competiciones. Aunque no son los únicos, ya que la entidad vallisoletana cuenta con representación en fútbol, balonmano y bádminton, entre otros.

 

Un objetivo, el de crecer, que también persiguen los representantes locales de boxeo, pádel, tenis de mesa, atletismo y esgrima.

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