Valladolid ante la brecha salarial: ¿Cuáles son los planes del Ayuntamiento para eliminarla?
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Valladolid ante la brecha salarial: ¿Cuáles son los planes del Ayuntamiento para eliminarla?

Mujeres trabajando. EP

Óscar Puente reconoce la "importancia" de suprimir la diferencia de sueldos entre hombres y mujeres ante un mismo puesto, y adelanta que "es algo que tenemos que plantear", aunque por el momento no hay sobre la mesa ninguna vía de actuación concreta.

Islandia tomó la delantera y a principios de este 2018 declaró ilegal que hombres y mujeres cobren distinto por realizar el mismo trabajo. Y para ello, las empresas públicas y privadas deben certificar esa igualdad sino quieren exponerse a sanciones. El país isleño, en el norte de Europa, cuenta con 334.000 habitantes, solo unos pocos más que Valladolid capital. En el mapa, la ciudad del Pisuera y Reikiavic están separadas por 2.700 kilómetros; en brecha de género, los islandeses son el número uno y los españoles ocupamos la posición 24, según el Foro Económico Mundial.

 

Este jueves 25 de enero Óscar Puente acudía a una conferencia sobre fomento del empleo y políticas de apoyo a las empresas. Introducía el alcalde que aunque "los ayuntamientos no tenemos competencias en materia de empleo nos decidimos a desarrollar un plan de empleo completo", en medio de una situación "de desempleo grave en España" considera que "si los ayuntamientos no intervenimos para que el empleo se cree en nuestro entorno, nadie lo va a hacer por nosotros". Si el consistorio toma iniciativas sobre el empleo, ¿podría tomarlas también para paliar la brecha entre hombres y mujeres?

 

TRIBUNA cuestionó al socialista Óscar Puente, acompañado del concejal de Hacienda Antonio Gato, sobre las posibilidades del Ayuntamiento de Valladolid para instar a las empresas públicas y privadas a que cumpla con lo que indica la Constitución Española, en su artículo 14: "No puede prevalecer discriminación alguna por razón de sexo". Sobre la mesa no hay ninguna iniciativa concreta en esta línea, a pesar de la buena predisposición mostrada por el regidor ante la pregunta.

 

"Es un tema importante -reconoció Puente- creo que sería bueno, no sé si lo hacemos ya, introducir cláusulas en la contratación pública que impidieran que empresas que discriminan salarialmente a sus trabajadores en función de su sexo pudiesen acceder a la contratación" puso sobre la mesa el representante político, quien anticipó también cómo se podría hacer ese control: "En los pliegos, creo que no es difícil pedir a las empersas que concursan en proyectos municipales que acrediten la situación en la que se encuentra su plantilla".

 

Gijón fue la primera ciudad española en anunciar un estudio para conocer la brecha salarial entre sus empleados. Ayuntamientos como el de Elche (Comunidad Valenciana), o Pinto (Madrid) han puesto en marcha campañas para concienciar a las empresas sobre lo imprescindible (lo dice la Constitución Española) de no discriminar en función del sexo. Alemania, también a principios de 2018, aprobó una Ley por la cual permitía a las trabajadoras conocer el sueldo de sus compañeros varones, y prevé sancionar si las empresas no facilitan esos datos.

 

En Valladolid, reconoce Puente, "no tenemos un estudio realizado en relación con la brecha salarial de las empresas" ni tampoco "de los contratos que suscribe el ayuntamiento con empresas que prestan servicios o realizan obras". A pesar de ello, se muestra rotundamente convencido: "En el ámbito de la Administración (municipal) ya digo que sí, se cobra lo mismo, los sueldos se abonan en función de la relación de puestos de trabajo y no hay ningún tipo de distinción. Y en el caso de las empresas, es algo que la verdad tendríamos que verificar; nos hemos centrado en los últimos tiempos en que se cumplieran los ratios de contratación de personas con discapacidad que obliga la Ley, y que no en todos los casos cumplimos, tengo que ser claro".  

 

HORAS EXTRA Y JORNADAS PARCIALES

 

La discriminación directa, la más evidente, está en retroceso. El foco de la desigualdad no está puesto en que dos personas, hombre y mujer, en el mismo puesto, con la misma categoría y las mismas horas, tengan un salario base diferente (a pesar de que sí hay casos, denunciables, en los que por hacer un trabajo similar figuran categorías diferentes con sueldos distintos). Sino que la brecha salarial tiene más relación con las horas extra y con los tipos de jornada a los que acceden unas y otros.

 

El sindicato UGT lanzó un informe en febrero de 2017 en el que aseguraba que la brecha salarial en la empresa privada se situaba en el 28,46%, y en la empresa pública en el 10,93% (los sueldos de las mujeres eran ese porcentaje más bajos respecto al de los hombres). Además constataba que el salario medio de las mujeres es "inferior al de los hombres en más de un 20% en todos los niveles educativos". Y ponía de manifiesto que lo que agrandaba esta brecha eran "los complementos salariales y, sobre todo, las horas extraordinarias", donde situaban la diferencia en un 78,88% (a favor del hombre) en horas extra y un 30,44% en complementos salariales. Por su parte, en el salario base la diferencia es del 17,99%, en datos de 2014.

 

Otra gran diferencia entre hombres y mujeres en el aspecto laboral es la que involucra a las duraciones de las jornadas. Según datos del Instituto Nacional de Estadística, para el último trimestre de 2017, el total de personas ocupadas a tiempo parcial es de 2,8 millones: más de dos millones son mujeres, 733.300 hombres.  

 

"Sí, es algo que nos tenemos que plantear. La Administración pública en ningún caso puede consentir que en empresas que contraten con ella, o al menos en los contratos que suscriben con la Administración, pueda haber ningún tipo de discriminación salarial en función del sexo", concluyó Óscar Puente, a quien le resta poco más de un año para acabar la actual legislatura. Comprobaremos si en este tiempo Valladolid consigue estar más cerca, o más lejos, de Islandia.