Unicaja Banco renueva su colaboración con el Club Baloncesto Silla de Ruedas Valladolid

Club Baloncesto Silla De Ruedas Valladolid

El apoyo por quinto año consecutivo de Unicaja Banco al BSR Valladolid fomenta el deporte como vía para facilitar la plena inclusión de las personas con discapacidad

Unicaja Banco ha renovado su colaboración con el Club Baloncesto Silla de Ruedas Valladolid (BSR Valladolid), entidad fundada en 1994 y que milita desde hace 25 temporadas en la División de Honor a nivel nacional de esta disciplina deportiva, consiguiendo el título de Campeón de Liga en la temporada 2010-2011 y, con anterioridad, el título de Campeón de la Copa de Europa Willi Brinkmann en 2010.

 

El nuevo convenio de patrocinio ha sido firmado por el director de Área Valladolid Centro de Unicaja Banco, Ricardo Cifuentes, y el presidente del Club de Baloncesto Silla de Ruedas Valladolid, José Antonio de Castro Blanco.

 

El apoyo por quinto año consecutivo de Unicaja Banco al BSR Valladolid se enmarca dentro de sus actuaciones en materia de Responsabilidad Social Corporativa (RSC), y en el interés por fomentar y respaldar en sus zonas de actuación en general y especialmente en Valladolid aquellas actividades que fomenten el deporte como vía para facilitar la plena inclusión de las personas con discapacidad.

 

El club (http://www.bsrvalladolid.com/), que cuenta con 330 socios, tiene como finalidad proporcionar a los discapacitados físicos de Valladolid y de la Comunidad de Castilla y León los medios necesarios para desarrollar una actividad deportiva; en concreto, a través del baloncesto en silla de ruedas.

 

ESCUELA EN SILLA DE RUEDAS

Para fomentar la práctica de esta disciplina, además del equipo que juega en la máxima categoría, el BSR Valladolid también dispone desde 2015 de una Escuela de Baloncesto en Silla de Ruedas, destinada a niños, jóvenes y adultos a partir desde los 9 años en adelante.

 

Esta escuela, que, actualmente, cuenta con 20 participantes, ofrece la posibilidad de practicar deporte a aquellas personas que tengan dificultades para hacerlo en su vida diaria, en su tiempo libre o en su actividad extraescolar, en el caso de los más jóvenes.

Para ello, dispone de un monitor y de un mecánico y está bajo la supervisión directa de la dirección técnica del club.