Una pareja vallisoletana presente en el avión que cayó 100 metros de manera brusca e inesperada: "Vimos la muerte"

El vuelo de Isla Mauricio a Madrid sufrió "una turbulencia severa de aire claro" a mitad del trayecto de 10 horas.

El viaje de vuelta de vacaciones de Natalia y su novio será inolvidable para el resto de sus vidas. La pareja vallisoletana- ella natural de Villalba de los Alcores y él de Medina de Rioseco- estuvo presente el pasado martes en el accidentado vuelo de Isla Mauricio a Madrid, operado por 'Evelop', que, según la compañía, cayó 100 metros a mitad del trayecto de 10 horas al atravesar "una turbulencia severa de aire claro" que no fue captada por los radares.

 

"En otros tramos de turbulencias sí nos habían avisado por megafonía, pero en este caso solo con la señal luminosa del cinturón", explicó Natalia a este periódico. Su novio no lo llevaba puesto y "salió disparado", al igual que otros pasajeros. "Recuerdo dos tramos. El primero fue un temblor fuerte y el avión empezó a caer", relató.

 

Finalmente, su pareja consiguió regresar al asiento y ya pudo atarse, aunque la pesadilla continuó y los temblores regresaron. "Pensé 'por favor, que lleguemos rápido abajo' porque la sensación de caer es horrorosa. Si nos vamos a matar, que sea ya. Vimos la muerte. Nos mirábamos unos a otros con miedo. Hubo muchos gritos", expresó.

 

Cinco minutos de que el avión se estabilizara, un hombre y una mujer médicos que se encontraban a bordo comenzaron a atender a los heridos: "Los peores estaban en la parte de atrás. Había gente con la nariz afectada, heridas abiertas en la cabeza... Las azafatas estaban de pie y salieron disparadas y una se dañó una pierna".

 

La compañía explicó que la duración fue de "15 segundos", aunque a los pasajeros se les hicieron eternos. Pese a ello, aclaró que "en ningún momento se puso en peligro la seguridad del vuelo". La joven de Villalba reconoció que los adultos fueron "más conscientes" de que podían "morir" y que por ello estaban ellos más asustados que los niños, a pesar de que "había bastantes".

 

El vuelo continuó y cinco horas más tarde llegaron al aeropuerto Adolfo Suárez de Madrid, donde les esperaban los servicios médicos y la Guardia Civil. "Nos dijeron que los heridos permanecieran sentados para que les atendieran. Nosotros cometimos el error de irnos porque teníamos el AVE a Valladolid y queríamos salir cuanto antes de allí. Esta mañana hemos estado en el hospital y tenemos varias contracturas y algunas magulladuras", explicó.

 

'Evelop' comunicó que se atendieron a 16 personas en el lugar, de las cuales 14 fueron trasladadas a los hospitales madrileños de la Zarzuela, Ramón y Cajal, Gregorio Marañón y Campo de las Naciones. "Los heridos presentaban contusiones leves y todos fueron dados de alta el mismo día", señaló la compañía en un comunicado.

 

También quiso dejar claro que fue "un caso aislado producido por una inclemencia meteorológica". Y es que, según explicó el piloto, se trata de una incidencia "muy inusual" que pudo deberse al excesivo tráfico aéreo.