Una pareja alega que la cocaína que encontraron en su club de Peñafiel era suya y de sus trabajadoras

El matrimonio propietario de dos clubes de alterne en Aranda de Duero (Burgos) y Peñafiel (Valladolid) ha asegurado que los 16 gramos de cocaína hallados en sus locales eran para su consumo y el de las "chicas" que trabajaban en los mismos, pero han negado rotundamente que se dedicaran a la venta de droga.

 

Así lo han explicado E.B.F, alias 'Nano', y G.P, conocida como 'Diana', para quien el Ministerio Fiscal solicita penas que suman 14 años de prisión por tráfico de drogas --siete para cada uno--, mientras que la defensa pide su absolución al argumentar que la cocaína encontrada era para su consumo y el de las trabajadoras del local.

 

Tanto 'Nano', que solía estar en el club El Castillo de Peñafiel, como 'Diana', al cargo fundamentalmente del Mississippi de Aranda aunque se movía entre los dos, han coincidido en señalar que la cocaína era para su consumo y el de las trabajadoras, ya que la mayoría también toman drogas.

 

Según el relato de 'Nano', su mujer era la que compraba la droga para ella y otras chicas y era la encargada de repartirla, motivo por el que hacía papelinas y contaba con una báscula, para comprobar también si quien se la vendía les había "engañado" o no.

 

Su esposa 'Diana' ha reconocido este extremo y, en declaraciones recogidas por Europa Press, ha explicado que las "chicas" le daban dinero por adelantado y le decían la cantidad que quería para que se la adquiriese, tras lo que la repartían.

 

Si con ocasión del registro, el 27 de enero de este año, había más cantidades, es porque tenían previsto irse de vacaciones de forma inminente, para lo que han presentado como prueba unos pasajes de avión.

 

En cuanto a las cantidades de dinero intervenidas (5.750 euros) también han justificado que tuvieran diferentes cantidades por la necesidad de hacer pagos a proveedores ese mismo día, un viernes, cuando además han asegurado que se hizo una recaudación de las máquinas tragaperras, por lo que había más dinero.

 

PRÉSTAMOS A LAS 'CHICAS'

 

Por otro lado, las anotaciones con nombres y cantidades de dinero que el fiscal atribuye a deudas adquiridas por consumidores de drogas a los que supuestamente les venderían los propietarios de los clubes, éstos han aclarado que se trata de préstamos que hacían a las mujeres que trabajaban allí.

 

A lo largo del juicio, además de numerosos agentes de la Policía que intervinieron en los registros de los clubes, han declarado otras dos mujeres, una de las cuales trabajó durante seis días en el club de Peñafiel que lo ha hecho como 'testigo protegido' y que ha asegurado que se movía mucha droga en el local y que se vendía a clientes. Sin embargo, una empleada que lleva muchos años trabajando en estos clubes lo ha negado y ha corroborado la versión de los acusados.

 

El fiscal ha mantenido su petición de siete años de prisión para cada uno de los acusados al entender que sí se dedicaban a la venta de droga, a pesar del intento de "desviar" la atención y hacer ver que era para consumo compartido. Así, entiende que las cantidades encontradas eran muy superiores a las consideradas para consumo propio, pero además contaban con los útiles utilizados para la venta y distribución como elementos de corte, bolsas de plástico, alambres o básculas de precisión, por ejemplo, además de las anotaciones propias de la venta al menudeo y la moneda fraccionada.

 

Frente a estos argumentos, la defensa ha solicitado la absolución del matrimonio, dado que considera que ha quedado probado que las cantidades de droga que tenían era para consumo propio y, en cualquier caso, en caso de condena, ha pedido que se tenga en cuenta su adicción a la drogas.

 

El letrado ha criticado el informe del fiscal, realizado con "poco convencimiento" e incluso basado en "hipótesis", sin que haya logrado acreditar los extremos de acusación, apoyados además en unas declaraciones de testigos "inconsistentes y falsas".

 

Asimismo, ha cuestionado por qué la Policía, si tenía indicios de tráfico de drogas, no estableció dispositivos de vigilancia como en otras ocasiones hacen y sólo se limitaron a hacer la entrada y registro.