Una paciente se descuelga por la ventana de su habitación en el hospital de Medina del Campo

El sindicato de enfermería Satse en Valladolid denuncia la falta de personal para atender las necesidades del centro y asegura que cada unidad cuenta con una única enfermera por cada 30 pacientes. 

Hace dos noches, una paciente hospitalizada en la unidad de Traumatología salió por la ventana de la habitación donde había sido ingresada esa misma noche, sin que se sepa si se arrojó por la ventana o se descolgó desde la misma, tras lo que fue encontrada en el suelo, en la calle.

 

En esa unidad está un sola enfermera por la noche, que ese día atendía a 25 pacientes, lo que provoca que en un caso como este, tenga que dejar de atender a unos pacientes para ocuparse de otros, ha indicado el sindicato en un comunicado recogido por Europa Press.

 

Además, esa noche, los 25 pacientes eran pluripatológicos y con una edad media que superaba los 70 años, con lo que ello supone a efectos de trabajo asistencial, con labores que pasan por administrar medicación y ayudarles si precisan otro tipo de atención o cuidado.

 

Cada una de las cuatro unidades de hospitalización del Hospital de Medina cuenta con 28 camas y en el turno de noche están atendidas solo por una enfermera, excepto la unidad de Medicina Interna, en la que hay 36 camas. Esta unidad dispone también de una enfermera de refuerzo que puede ayudar en caso de necesidad a las otras unidades, pero normalmente es tal la cantidad de trabajo existente en Medicina Interna, que no puede atender las necesidades de apoyo de otras plantas cuando es requerido ese apoyo.

 

Satse ha recordado que hace tiempo que exige más personal de enfermería durante las noches en este hospital por la carga de trabajo que supone para una sola enfermera hacerse cargo de 30 pacientes sin apoyo alguno, dar medicación, prestarles ayuda y a la vez, dejar registrado en el ordenador todo el trabajo que lleva a cabo.

 

En caso de suceder una circunstancia como la pasada hace dos noches, implica que tenga que dejar de atender a unos pacientes para hacerse cargo de situaciones como esta, por no hablar de la inseguridad con la que los profesionales de enfermería deben desarrollar su trabajo, ha explicado el sindicato.

 

Esto, ha añadido, provoca una sobrecarga de trabajo difícilmente tolerable para las enfermeras de estas unidades, a la vez que un aumento del estrés por intentar cubrir la asistencia que los pacientes requieren.