Una no tan dulce Navidad en Valladolid; la facturación de la confitería ha caído un 60% este año
Cyl dots mini

Una no tan dulce Navidad en Valladolid; la facturación de la confitería ha caído un 60% este año

Según explica el presidente de los confiteros, Rafael Mesonero, el sector no confía demasiado en la campaña de Navidad ya que en lo que va de 2020 las ventas han sido bajas

El sector de la confitería y repostería no pasa por uno de sus mejores años. Son unos de los grandes afectados por esta crisis del Covid-19, aunque de manera indirecta. Al no celebrar bodas, comuniones, se trata de un espacio que ha estado cerrado en cierto modo y, sin duda, esto les afecta. No han llegado a cerrar por obligación ya que se considera que están en el sector de la alimentación, pero sus ventas han bajado considerablemente en comparación a otros años.

 

Rafael Mesonero, presidente de la Asociación de Confiteros de Valladolid, asegura que para su sector desde el mes de marzo las ventas han sido “muy flojitas. “Nos hemos estado manteniendo porque hemos podido abrir, pero nuestra facturación ha caído un 60% en comparación con el año pasado”, asegura Mesonero a TRIBUNA. “La Semana Santa es una fecha clave para la repostería vallisoletana y este año al no haber se ha notado mucho la pérdida”.

 

En el pequeño comercio como es el nuestro existen todas las medidas de seguridad, además el aforo suele estar limitado a 3 personas como mucho en el interior”, comenta Mesonero alegando que los negocios de confitería son muy seguros a la hora de comprar, ya que no hay aglomeraciones de personas.

 

También aclara que la campaña de Navidad en cuanto a ventas, “a falta de días para que empiecen las cenas y reuniones está siendo muy lenta. La gente sí que ve que es segura la compra en nuestros establecimientos porque cada vez acuden más, pero no lo suficiente. Este años estamos viendo que la gente está comprando poca cantidad de productos, pero de muy buena calidad”.

 

“No es una campaña muy buena la que se presenta esta Navidad ya que hay muchas medidas impuestas, la gente no se va a juntar, existe miedo. No va a haber forasteros que en Navidad son grandes clientes de repostería”, incide preocupado por su negocio y los del resto del sector. “Esperemos que el roscón de Reyes nos dé un empujó, pero no creemos que sea un empujón muy grande. Al no haber cabalgata, no creo que las ventas se disparen mucho, ya que suelen ir ligadas las dos cosas” dice Mesonero.

 

Es un sector que no ha solicitado ayudas económicas porque no han tenido que cerrar, pero la caída económica ahí está. Sí que hay negocios que han puesto en ERTE a empleados ya que también tenían un negocio vinculado con la hostelería. Rafael Mesonero asegura que, somos un sector olvidado, vamos de la mano con la hostelería y si ellos han sufrido las consecuencias de la pandemia de forma directa, nosotros las hemos sufrido indirectamente”.