Una familia de Romeros

Alejandro Angulo muestra un escaparate en su establecimiento tapicero dedicado a la romería de la Virgen del Carmen de Extramuros que se celebra el primer lunes de Pentecostés.

A veces la religiosidad popular llega hasta tal punto que sobrevive a los cambios en la sociedad y eso es quizá lo que hace más fuerte la vinculación de esta familia, que viene venerando a la Virgen del Carmen de Extramuros desde tiempos inmemoriales.

 

Alejandro Angulo de 78 años de edad, con semblante serio, explica que desde bien pequeño en su casa esta era una fecha de obligado cumplimiento, llegando incluso a ver como su padre cogía este día como festivo en el calendario.

 

Tanto Alejandro Angulo, como su sobrino, tienen infinidad de recuerdos alrededor de esta romería. Además de la advocación a la Virgen se conjuga su pasión por el mundo del arte y de los anticuarios. No es extraño ver que, como en otras ocasiones, hayan dedicado el escaparate de su establecimiento de restauraciones y tapizados a esta popular fiesta.

 

Preside el conjunto una bella y bonita imagen de la Virgen del Carmen, del siglo XVIII, unas fotografías familiares desde los años 30 hasta la actualidad o unos escapularios típicos, además de un cartel de 1925 de la festividad. Alejandro muestra como ese día se ponían tranvías especiales para llevar a los fieles hasta el santuario. A los pies de la Virgen no falta una representación de lo popular: un talego con una tortilla, pan de canteros y una botella de anís vacía y llena de vino que tanto gustaban a su padre en esta fiesta.

 

Una información de Gonzalo Arroyo

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