Una estación ferroviaria decimonónica que aspira a convertirse en un edificio del siglo XXI

Imagen de la Estación de Trenes en una postal fechada en 1904. TRIBUNA

La estación Campo Grande de Valladolid acabó de construirse en 1985, bajo el diseño el ingeniero francés Enrique Grasset.

En los próximos años, la zona de la Estación de Trenes de Valladolid cambiará su fisonomía por completo. El proyecto de remodelación de Campo Grande, que contempla la construcción de dos nuevos edificios, permitirá el contraste entre un inmueble decimonónico y uno propio del siglo XXI.

 

La historia ferroviaria de Valladolid se remonta a 1856 cuando el tren llega por primera vez a la ciudad del Pisuerga. En los antiguos terrenos del desparecido Convento de San José, entonces propiedad municipal, se construyó un edificio de viajeros provisional y muy pequeño de mader.

 

Tendrían que pasar casi cuatro décadas, hasta que la ciudad decide construir una estación de trenes a la altura de las circunstancias. Fue el ingeniero galo Enrique Grasset, trabajador de la Compañía de Caminos de Hierro del Norte de España, el autor del diseño. El 14 de marzo de 1895, cuatro años después del inicio de las obras, las instalaciones estaban operativas, aunque no sería hasta el 20 de octubre cuando se finalizó totalmente la intervención. Es curioso conocer que no hubo inauguración y que el proyecto tuve un coste global de 591.575 pesetas.

 

La planta adopta forma de U, siguiendo las directrices eclécticas francesas. La fachada es de piedra a modo de arco triunfal, con la intervención del profesor de bellas Artes, Ángel Díaz, en la zona del ornato del frontón de la fachada, donde se coloca el escudo de la ciudad escoltado por dos figuras femeninas que representan la industria y la agricultura, los dos sectores básicos de Valladolid en esa época.

 

Ya en el siglo XX. El 3 de marzo de 1988 se produjo un grave accidente ferroviario en el andén 1 con el choque de los expresos Cantabria y Costa Vasca, que se saldó con ocho muertos que viajaban en el primero de los ferrocarriles y que se dirigía a Santander procedente de Madrid. Sufrió el choque del expreso Costa Vasca que se dirigía a Bilbao y en el que no se produjeron víctimas mortales.

 

El año 2007 se produjo el hito de la llegada de la Alta Velocidad hasta Madrid, mientras en 2015 se dio continuidad el proyecto conectando con Palencia-León. Probablemente en los años 2023 o 2024, la estación de trenes Campo Grande vivirá otra fecha histórica con la remodelación integral de sus instalaciones.