Una empresa vallisoletana lo consigue; mascarillas transparentes homologadas para sordos
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Una empresa vallisoletana lo consigue; mascarillas transparentes homologadas para sordos

Imagen de la mascarilla transparente para sordos de Comercial Ulsa.

Comercial Ulsa, especialistas en vestuario laboral, lanza una línea de estas mascarillas que cumplen con unas reivindicaciones que comenzaron con el principio de la pandemia

Se trata de una de las reivindicaciones de las personas sordas desde que explotara la pandemia del coronavirus con toda su virulencia; mascarillas homologadas que les permitan seguir haciendo vida normal, que nos les dificulte la lectura de labios tan necesaria para ellos pese a esta complicación surgida de un día para otro. La historia viene, pues, de lejos. Allá por el mes de mayo Tribuna ya trató el tema con la Asociación de Padres y Amigos del Sordo (ASPAS) de Valladolid y la conclusión fue clara; quedaba mucho camino por recorrer. Incluso hubo concentraciones que lo pedían.

 

El problema es complejo, tanto como conseguir mascarillas transparentes homologadas. O lo que es lo mismo, que cumplan con todos los requisitos legales que garanticen las medidas de seguridad sanitarias. Y parece que por fin el objetivo se ha conseguido, más de medio año de crisis después. Comercial Ulsa, empresa 100% vallisoletana, lo publicitaba hace unos días en sus redes sociales.

 

“Ya tenemos disponible la nueva mascarilla reutilizable lavable transparente para sordos que permite leer los labios”, han explicado. Y sí, por supuesto totalmente “certificada” y que se puede solicitar ya mismo.

 

La mascarilla, desde luego, cumple lo que promete. Prácticamente transparente al 100%, esta permite ver nítidamente los labios de aquella persona que se la pone. Al contrario que muchas de las que ha empezado a utilizar la gente con diferentes diseños decorativos, sin ningún tipo de floritura o elemento que busque embellecerla. ¿Para qué? Lo importante es que cumpla su función.

 

Se trata de un pequeño gran logro de Ulsa después de que hace apenas un mes cerca de 100.000 personas en toda España firmaran una petición en change.org para pedir al Gobierno que homologase estas mascarillas para personas sordas.

 

La petición fue lanzada por Marcos Lechet, un joven con discapacidad auditiva. "Hasta ahora, para comunicarme con otras personas, leía sus labios, pero de repente me he encontrado con que todo el mundo los lleva cubiertos por una mascarilla. Mi médico, mis compañeros de trabajo, los cajeros de mi supermercado y lo que es más duro: mi familia y mis amigos. Hace tiempo que no puedo entender lo que dicen", aseguraba Lechet en su petición. Ahora el pionero por fin parece tener una respuesta.