Un VRAC Quesos Entrepinares de nivel suma cinco merecidos puntos

Triunfo con bonus ofensivo en un gran partido del equipo de Diego Merino, que dominó de principio a fin

Si el VRAC había sembrado algún atisbo de duda en los dos primeros partidos de la División de Honor, frente a Bathco y Santboiana, quedaron despejados contra el Barça Rugbi, que llegó en condición de líder a Pepe Rojo y salió por debajo del Quesos. Ni minutos. Bastaron escasos segundos de encuentro para ver un Entrepinares dispuesto, valiente, con actitud y, sobre todo, capaz de maniatar, bloquear al rival y dejarle sin opciones.

 

Fue todo lo contrario al duelo entre ambos equipos hace un año en Valladolid, cuando el Barcelona dio la sorpresa y magulló la temporada quesera. Si bien ver al Barça codeándose con los mejores ya no sería una sorpresa, el VRAC evitó cualquier sofoco desde el pitido inicial de Íñigo Atorrasagasti. Se lanzó a por la victoria sin tapujos y se hizo acreedor de ella de forma indiscutible.

 

Sólo la buena defensa visitante evitó que el partido se acabase antes de tiempo, porque el comienzo del equipo de Diego Merino merecía una tempranera sentencia que no llegaría hasta los últimos minutos del partido.

 

Antes pasaron muchas cosas, pero casi todas tuvieron color azul. Como la jugada que dejó el primer ensayo del VRAC, que desplegó el juego fluido y rápido que sorprendió al Lexus Alcobendas en la Supercopa y que se volvió a ver, con más solvencia, frente al Barça. Así, una buena jugada colectiva la finalizó por el lado derecho y en carrera un resolutivo Pedro de la Lastra. La responsabilidad con el pie la asumió, esta vez presente, Gareth Griffiths, que apenas erró entre palos.

 

Pasó la primera y las dos siguientes que tuvo para hacer buenos los castigos que el Barça cometió en campo propio, de donde no era capaz de salir. De hecho, pasaron muchos minutos sin que el equipo catalán cruzase la divisoria. La obligación defensiva era tal para los de Sergio Guerrero que era casi imposible que no cometiesen errores. Sin embargo, y para el nivel de arranque de partido que mostró el VRAC, fue casi un mal menor para los foráneos que el marcador registrase un 13-0 que, no nos vamos a engañar, al VRAC le sabía a poco.

 

Así, y obligado por la cercanía del descanso, el Barça se estiró y el VRAC le concedió un respiro. Pudo sacar petróleo, pero se quedó en un rédito de tres puntos que ajustaron un marcador con el que parecía que se llegaría al intermedio. Sin embargo, el Quesos tuvo una última jugada y la aprovechó. Guillo Mateu aceleró en el momento preciso y cuando el placaje se intuía en las gradas de Pepe Rojo.

 

La segunda parte se presentaba diferente para uno y otro equipo. Con el 18-3, el VRAC pretendía la victoria y su primer bonus ofensivo de la temporada; el Barça sabía que necesitaba un buen arranque para tener alguna opción de puntuar en Pepe Rojo. Guemes tradujo un castigo en tres puntos menos de diferencia, pero el Quesos no estaba dispuesto a sufrir y mantuvo su línea atacante. Así, llegó la marca de Carlos Valentín – Gamazo, que encontró el premio tras varias intentonas de percutir la defensa blaugrana dentro de su veintidós.

 

El VRAC volvía a lucirse y le daba ritmo al partido con otros 10 puntos, un puntapié de Griffiths y un ensayo transformado de Peisi. Con el bonus ya en sus manos, el VRAC debía no complicarse. Pero lo hizo. Dos amarillas en tres minutos cambiaron el tramo final, el Barça ensayó de forma doble y anuló el quinto punto quesero dada la nueva normativa. Pero el nivel del VRAC merecía ese regalo en forma de bonus y  Pedro de la Lastra lo envolvió con un último ensayo que cerraba un buen partido quesero.