Un vallisoletano destapa que 37 canciones de Bunbury están compuestas con versos de grandes poetas

El vallisoletano Fernando del Val con su libro 'El método Bunbury'. TRIBUNA

Fernando del Val publica 'El método Bunbury', un ensayo en el que el autor reconoce fragmentos de poetas como Mario Benedetti, Charles Bukowski, Haruki Murakami, Frida Kahlo y Nicanor Parra en los temas del cantante, que no cita.

La publicación del libro 'El método Bunbury' del escritor y poeta vallisoletano, Fernando del Val, pone el foco en 37 canciones de Enrique Bunbury, tanto de su etapa en Héroes del Silencio como en solitario. El estudio recoge más de 500 versos de la discografía del artista zaragozano compuestos a partir de fragmentos de otros autores como Mario Benedetti, Charles Bukowski, Haruki Murakami, Frida Kahlo y Nicanor Parra, entre otros.

 

Todo empezó hace 25 años, cuando un amigo del escritor descubrió en un libro de Mario Bennedetti, titulado ‘Geografías’, unos versos contenidos en el disco ‘Avalancha’, de Héroes del silencio. En ese momento, Del Val, como fiel seguidor de Bunbury emprendió un estudio profundo que le llevó más de dos décadas. “A medida que iba leyendo autores iba reconociendo fragmentos de sus canciones”, afirma, mientras expone de ejemplo este primer caso.

 

Hoy amanecí con los puños / cerrados”; “Nos formulan preguntas / que incluyen su semilla de respuesta”; “Ahora que estoy insomne / (…) / quiero morir de siesta”; “Alimenta rumores clandestinos” (La casa y el ladrillo y Geografías, de Mario Benedetti).

 

 “Amanecí con los puños bien / cerrados”; “Formulas preguntas con semilla / de respuesta”; “Ahora que padeces de insomnio / quisieras morir de siesta”; “(…) en sus rumores clandestinos” (Iberia sumergida, disco de Héroes del Silencio, Avalancha).

 

Del Val comenzó a escribir el libro hace un año a modo de reflexión para intentar determinar a través de la discografía de Bunbury; que es un guiño a una obra, un homenaje a un autor, que es inspiración, que es influencia y que es plagio. “No es una denuncia en sí, es una meditación mucho más amplia sobre los límites de la creación”.

 

En su ensayo Del Val expone los paralelismos entre las canciones de Bunbury y las obras de autores reconocidos, tomando como base las composiciones que hace el músico zaragozano mientras evidencia la importancia de acreditar las fuentes y respetar los derechos de autoría. “Es cierto que Bunbury efectúa algunas variaciones, pero la fortaleza de la imagen poética la preserva.  En algunos casos es tan literal que parece que ha musicado poemas en lugar de utilizar versos para hacer sus letras”, confiesa.

 

Parte del prestigio de Enrique Bunbury se ha debido a las letras que recogen sus canciones. Del Val habla desde su punto de vista como seguidor del artista e insiste en que “se ha dejado atusar el lomo, permitiendo que lo llamen poeta”. “Yo admiraba a Enrique Bunbury, pero en el momento que me di cuenta de las malas artes con las que escribe, fue una decepción”, admite.