Un total de 70 hombres participan en Valladolid en el programa para agresores de violencia de género de Fundación Aldaba

Desde su puesta en marcha ha resultado exitoso en el 93,2% de los casos a nivel estatal.

La Fundación Aldaba-Proyecto Hombre ha atendido en los últimos cuatro años en Valladolid a 70 hombres en el marco del programa de intervención para agresores de violencia de género en medidas alternativas (PRIA-MA), que desde 2010 en el conjunto del Estado ha tenido un 93,2 por ciento de casos de éxito, ya que 46 de los 678 participantes ha reincidido.

 

Así lo ha señalado la subdelegada del Gobierno en Valladolid, Helena Caballero, tras reunirse con la responsables de la Fundación, entre ellas la directora de la misma, María Paz de la Puente, y la responsable jurídica de la entidad, Arancha Cantero.

 

El programa supone una intervención desde Instituciones Penitenciarias sobre los hombres condenados a dos años de prisión por violencia de género, que no ingresan en prisión pero deben someterse a una rehabilitación y que inicialmente consiste en sesiones que permiten al maltratador concienciarse de que su actitud es un problema, porque muchas veces llegan "obligados y a la defensiva".

 

Posteriormente, se continúa con el programa, que tiene 32 sesiones más y se prolonga durante diez meses y consiste en sesiones individuales y en grupo tras lo que se hace un seguimiento del individuo que ha participado en el mismo junto a Instituciones Penitenciarias.

 

La subdelegada ha destacado el "éxito tremendo" que tiene el programa, ya que desde su puesta en marcha en 2010 se ha comprobado que en un seguimiento de cinco años sólo el 6,8 por ciento, un total de 46 de 678 participantes, ha reincidido. Es decir, que ha funcionado en el 93,2 por ciento de los casos.

 

Por ello, Caballero ha abogado por apoyar el programa desde Instituciones Penitenciarias, el Pacto por la Violencia de Género o la Junta de Castilla y León con su intervención en el entorno social, tras lo que ha destacado la importancia de prestar apoyo a entidades como Fundación Aldaba-Proyecto Hombre, que actúa con dos grupos de unas 15 personas cada año.

 

En este contexto, la directora de la Fundación ha afirmado que "merece la pena" llevar a cabo programas de estas características porque considera que ante la violencia de género hay que hablar de hombres y mujeres y ante la prevención y la actuación ante ella hay que incorporar este tipo de iniciativas que hagan que los hombres tomen conciencia de lo que hecho y tengan nuevas formas de relacionarse con las mujeres y con ellos mismos.

 

Por su parte, Arancha Cantero ha apuntado que la asistencia de estas personas a los grupos está condicionada por una cuestión judicial porque se trata de una alternativa a su ingreso en prisión y el campo fundamental es la motivación y, aunque es necesario un trabajo a posteriori, se ha "constatado" que la motivación es la que consigue que al final los que participen manifiesten que han cambiado y que expresen que hay ese cambio y que "más allá" de la obligación jurídica han obtenido un "beneficio" con su participación.

 

La Fundación, que lleva a cabo este programa en Valladolid -otras entidades también lo hacen a través del Centro de Inserción Social- trabaja además con mujeres víctimas de violencia de género que además tienen algún tipo de drogodependencia, algo que no es "fácil" de abordar, ha añadido De la Puente.

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