Un total de 53.368 personas sufren Glaucoma en Castilla y León
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Un total de 53.368 personas sufren Glaucoma en Castilla y León

Alberto del Campo, optico-optometrista de CO Doctrinos

Este 12 de marzo se celebra el Día Mundial de esta enfermedad en la que más de 1.300 castellano y leoneses podrían sufrir ceguera total.

El 12 de marzo se celebra el Día Mundial del Glaucoma. Su objetivo es informar y sensibilizar a la población sobre la importancia de la prevención y el diagnóstico precoz de este conjunto de hasta 60 enfermedades oculares que pueden concluir en ceguera irreversible por una degeneración progresiva del nervio óptico. Hasta un 90% de los casos se puede prevenir.

 

Según la Asociación de Glaucoma para Afectados y Familiares (AGAF), con datos de 2018, 53.368 castellano y leoneses padecen Glaucoma, aunque la mitad de ellos no saben que padecen una enfermedad ocular degenerativa que en estos momentos no tiene otra cura que no sea la prevención. Asimismo AGAF destaca que alrededor de 25.000 españoles diagnosticados con esta patología ocular podrían sufrir ceguera total en los próximos años, más de 1.300 en Castilla y León.

 

“El Glaucoma es una enfermedad multifuncional que afecta a las fibras nerviosas de las células ganglionares en el nervio óptico”, explica Alberto del Campo, optico-optometrista de CO Doctrinos con más de 20 años en el ejercicio de la profesión en Valladolid. La mayoría de los glaucomas se caracterizan por un aumento de la presión intraocular (PIO) y/o un trastorno circulatorio que afecta al nervio óptico. “Una presión intraocular elevada, que puede deberse a diversos factores, afecta negativamente a estas células, que son como los 'cables' que conectan los ojos con nuestro cerebro”, sigue Del Campo.

 

Además,  el Glaucoma también puede aparecer con una presión intraocular baja. Por eso es tan importante la revisión ocular, independientemente de la PIO, puesto que hay una creciente incidencia de glaucomas normotensivos.

 

En cualquiera de los casos, y salvando el conocido como ataque de Glaucoma, en el que la presión intraocular aumenta de manera rápida y repentina causando dolor y daños inmediatos, la enfermedad se hace notoria sólo una vez que ya ha causado considerables daños al nervio óptico y/o la retina. Es una enfermedad silenciosa, no duele, no hay síntomas cercanos. Se pierde campo de visión. La visión se hace tubular progresivamente y por eso, no notamos que la padecemos”, advierte el óptico.

 

Algunos síntomas típicos son ojos llorosos y defectos ópticos tales como un campo visual –el área que podemos ver sin mover la cabeza- arqueado o estrechado. En ocasiones, el glaucoma provoca una reducción o penalización del campo visual o que aparezcan anillos de color al mirar hacia fuentes de luz brillantes y, en determinados tipos, las personas afectadas experimentan una pérdida general de la agudeza visual y una percepción reducida del contraste.

 

Plenamente consciente de que muchos afectados no lo saben, el protocolo de revisión y seguimiento visual de los pacientes que se lleva a cabo en CO Doctrinos incluye una batería de pruebas rápidas, no invasivas e indoloras, destinadas a desenmascarar a este “asesino silencioso” que es el glaucoma. Alberto del Campo utiliza VISUPLAN 500 de ZEISS, para medir la tensión intraocular sin contacto ni anestesia, mientras que, con VISUCAM, captura imágenes de la retina de forma inocua.

 

“Medimos la  presión intraocular, efectuamos una paquimetría, prueba mediante la que determinamos el espesor de la córnea, otro factor que también tiene incidencia en la enfermedad, y medimos el ángulo iridocorneal y el canal de Schlemm, referencias igualmente importantes en materia de prevención porque tienen que ver con el drenaje necesario para contrarrestar el aumento de la PIO”. De esta manera, CO Doctrinos detecta la posible presencia de glaucoma, tanto si se presenta a través de una PIO elevada, como si no, para si lo hay, derivar el caso de forma inmediata, al oftalmólogo.

 

Como consejos generales sobre salud visual, Del Campo insiste en que, al igual que para prevenir muchas otras patologías oculares, para detectar a tiempo el Glaucoma es fundamental “revisarse la vista al menos una vez cada dos años”, siempre en un centro óptico u oftalmológico que incluya las pruebas capaces de detectarlo a tiempo, e incluso una vez al año en el caso de formar parte de grupos de riesgo como son “las personas de más de 40 años, quienes sufren una miopía alta, o a quienes su óptico de confianza ha detectado que su ángulo iridocorneal es estrecho o que el espesor de su córnea sospechoso”, añade. Otros consejos importantes a tener en cuenta son los de mantener controladas la diabetes mellitus y enfermedades cardiovasculares como la hipertensión.

 


El tipo de Glaucoma determina el tratamiento. En muchos casos, basta con un colirio que reduzca la presión intraocular. Otras alternativas son el tratamiento con láser y la cirugía, con lo que también se pueden alcanzar los resultados deseados. La cirugía de glaucoma se suele realizar bajo anestesia local. Y aunque muchas veces la solución es simple, los daños que provoca el Glaucoma son acumulativos e irreversibles. De ahí la importancia de su detección precoz.