Un Real Valladolid espectacular salva un punto en Vigo con un gol en el 93'

LALIGA

Un juego coral de muchísimo nivel por parte del equipo de Sergio se topó con la calidad de Iago Aspas, factor diferencial. A pesar de comenzar 2-0 abajo en los diez primeros minutos, los visitantes se reencontraron con el gol de la mejor forma posible para firmar un 3-3.

CELTA DE VIGO: Sergio; Costas, Roncaglia, Juncá, Araújo; Okay, Boufal, Brais Méndez, Lobotka; Iago Aspas, Maxi Gómez. También jugaron Junior Alonso, Sisto, Fran Beltrán

 

REAL VALLADOLID: Masip, Moyano, Kiko Olivas, Calero, Nacho; Borja, Míchel, Alcaraz, Keko, Óscar Plano; Cop. También jugaron Toni Villa, Unal, Leo Suarez

 

ÁRBITRO: Prieto Iglesias

 

GOLES: 1-0, Iago Aspas, 5'. 2-0 Maxi Gómez, 9'. 2-1, Óscar Plano, 39'. 3-1, Iago Aspas, 54'. 3-2, Unal, 64'. 3-3, Leo Suárez, 93'.

Diez malos minutos fueron una losa enorme para un Real Valladolid que, sin embargo, dejó magníficas sensaciones en este quinto partido de liga. La que hasta ahora había sido la virtud fundamental blanquivioleta, el trabajo en defensa, fue irreconocible en un inicio del que el Celta de Vigo hizo leña. Pero, en el lado contrario, el equipo logró quitarse la pesada mochila del gol.

 

Sergio apostó por un once inicial inédito. Dejó fuera a Unal, Anuar y Toni Villa, y alineó juntos a Míchel, Borja y Alcaráz. Aunque el equipo, cuando se hizo dueño del balón, ya perdía por 2-0.

 

La calidad de Iago Aspas fue diferenciadora. Suyo fue el primer gol, en el minuto 5, tras una pared con Maxi y una definición exquisita. El uruguayo se encargó del segundo en el minuto 9 tras descolgar un balón al área, con posible control con la mano que el VAR descartó, y definir con seguridad. Y alguna más ocasión tuvieron los locales en estos primeros diez minutos.

 

No obstante el Pucela logró reponerse y dominó. El partido comenzó a jugarse en campo del Celta y aunque las ocasiones no llegaban, la sensación era que el gol visitante estaba cerca. Alcaraz avisó con un disparo al palo desde fuera del área, y fue Óscar Plano quien, a centro de Nacho, logró de cabeza romper esa racha negativa de cara al gol del Real Valladolid.

 

Era el minuto 38 y, a pesar de que los de Sergio continuaron apretando, el descanso llegó antes que el empate.

 

La segunda mitad dio continuidad a lo visto en la primera. El Real Valladolid era mejor que el Celta, arrinconaba a su rival, pero faltaba claridad en el remate. Esa misma que le sobra a Iago Aspas. Lo hizo tan fácil que parece simple. Recibió la pelota fuera del área, la pisó con la planta, y ajustó su disparo para hacer el 3-1 en el minuto 54. 

 

Todo el trabajo colectivo del Pucela quedaba eclipsado por la calidad de uno de los jugadores españoles más en forma desde la temporada pasada.

 

No se desanimaron los blanquivioletas. Con Toni sobre el campo, quien entró justo antes del gol de Aspas en sustitución de Keko, y con Unal por Borja, achucharon los visitantes para arrinconar al Celta. El premio no tardó en llegar. Y pudo ser mayor si el colegiado hubiese interpertado la falta de Juncá como amarilla, que hubiese sigo la segunda para él, pero al final no sacó la cartulina y el jugador se fue al banquillo, sustituido, justo después.

 

De nuevo un centro de Nacho, esta vez raso, derivó en el 3-2 obra de un Unal que supo adelantarse a la defensa y al portero. Y el empate estuvo muy cerca pocos minutos después... tanto como un mano a mano de Cop al que respondió de maravilla Sergio, el portero local.

 

El Celta quería matar a la contra, y aunque tuvo alguna, pocas, no logró el cuarto. Masip se lució en una ocasión, y fue la única parada destacada del segundo acto. El campo estaba inclinado hacia la portería local y el asedio era continuo, una dinámica que Mohamed no pudo frenar ni con cambios ni con su charla en el tiempo de hidratación.

 

En la recta final el dominio fue a más, y de mucha calidad. Dejó sus mejores minutos de la temporada el Real Valladolid, Mohamed agotó los cambios con la entrada de Beltrán, y el empate sobrevoló Balaidos. Nadie podría decir que el 3-3 no hubiese sido justo. Míchel en el 85' se topó con el larguero en medio de una exhibición de juego coral en la que el Celta quedó anulado por completo, salvo una contra en la que Calero impidió el triplete de Aspas.

 

Sergio realizó el tercer cambio en el tiempo añadido, el primero de los cinco minutos extra, con la entrada -debut, por tanto- de Leo Suárez en lugar de Moyano.

 

Y el empate llegó. ¿Qué mejor debut? Una internada por la izquierda, Nacho en profundidad para Óscar Plano y este la mete al segundo palo donde apareció el argentino Suárez para hacer el 3-3 en el minuto 93. Quedaba poco tiempo y el Real Valladolid demostró ambición, pero solo quedó tiempo para una jugada más que salvó la defensa local.

 

Un punto salvado en uno de los estadios complicados de esta Liga y más tras un inicio tan negativo con 2-0. La victoria aún se resite pero las sensaciones que deja el equipo son realmente buenas y, además, como gran noticia positiva del encuentro por encima del punto, está que los blanquivioletas han sido capaces de anotar sus tres primeros goles del campeonato.