Un niño de 8 años pide por carta al VAR un trato justo para el Real Valladolid

El grupo vallisoletano Happening ha sido el encargado de poner voz y música a la misiva de Bruno.

El mosqueo con el VAR es evidente en Valladolid. Las conversaciones al respecto inundan bares, oficinas, salones y calles, muchas veces con palabras mal sonantes, fuera de tono. Y una vez más los niños han dado una lección a los mayores.

 

Bruno tiene 8 años. Y quizá no sabe qué quiere ser de mayor o cómo enfocará su vida de adulto, pero sí sabe qué colores llenan su corazón: el blanco y el violeta. Y es que Bruno es socio del Real Valladolid, y acude cada fin de semana al estadio a animar a los de Sergio González, y a ver cómo el Nuevo José Zorrilla pita cuando el VAR, una vez más, toma una decisión en contra de sus colores. Y cómo cada butaca del estadio se enfada, y no entiende por qué a su Real Valladolid sí, y a otros equipos no.

 

Pero Bruno ha hecho algo distinto a todos los demás. Bruno se ha puesto manos a la obra para que la situación cambie, y ha escrito una carta, de su puño y letra, con fecha del 24 de enero. Destinatario: el VAR. Sin insultos, sin críticas, sin malas palabras. Solamente pidiendo un trato igual para su Real Valladolid.

 

La idea nace del grupo vallisoletano Happening, quienes han sido los encargados de poner 'voz' a las palabras del niño, musicalizando la misiva en una clara muestra de amor al Real Valladolid.

 

La carta dice así:

Querido VAR,
En Pucela no queremos molestar.
Solamente te pedimos que nos trates igual que a los demás.
Querido VAR,
No llegaste para dar desigualdad.
Más bien viniste para mejorar la imparcialidad.
Querido VAR,
No nos trates tan mal. Merecemos algo más.
Querido VAR,
Nos queremos quedar en Primera División.

 

Un mensaje de menos de un minuto que pone negro sobre blanco el sentimiento de una afición, de un club y de una ciudad, que laten con el blanquivioleta, y que solo tienen un deseo: seguir viendo a su equipo en Primera División.

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