Un microbio que come metano y hierro, esperanza frente al calentamiento

Tanque que alberga el nuevo microbio

Investigadores de la Universidad de Radboud, Países Bajos, y el Instituto Max Planck de Microbiología Marina en Bremen, Alemania, han descubierto un microorganismo que empareja la reducción del hierro con la oxidación del metano y, por lo tanto, podría ser relevante en el control de las emisiones de gases de efecto invernadero en todo el mundo, según se detalla en un artículo publicado en 'Proceedings of the National Academy of Sciences'.

Los microbiólogos han sospechado durante mucho tiempo de la existencia de un microbio que 'come' tanto metano como hierro pero hasta ahora no habían sido capaces de encontrarlo.

El equilibrio entre los procesos de producción y consumo de metano tiene un efecto importante en la emisión mundial de esta fuerte gas de invernadero en nuestra atmósfera. El equipo de microbiólogos y biogeoquímicos ha descubierto una arquea --la otra rama de procariotas antiguas además de las bacterias-- del orden de los 'Methanosarcinales' que utiliza hierro para convertir el metano en dióxido de carbono. Durante ese proceso, hay menos hierro disponible para otras bacterias, por lo que el microorganismo inicia una cascada de energía que influye en el ciclo de hierro y metano y en las emisiones de metano, como detallan los primeros autores del artículo Katharina Ettwig y Bao Zhu.

Además, estas arqueas tiene otro truco bajo la manga: pueden convertir el nitrato en amonio, el alimento favorito de las famosas bacterias anammox que convierten amonio en gas nitrógeno sin utilizar oxígeno. "Esto es relevante para el tratamiento de aguas residuales", destaca Boran Kartal, microbiólogo que recientemente se trasladó de la Universidad de Radboud al Instituto Max Planck de Bremen.

UNA SOLUCIÓN A LAS EMISIONES DE LOS CULTIVOS DE ARROZ

"Se puede utilizar un biorreactor que contiene metano anaerobio y microorganismos oxidantes de amonio para convertir simultáneamente amonio, metano y nitrógeno oxidado en las aguas residuales en gas de nitrógeno y dióxido de carbono, que tienen un potencial de calentamiento global mucho más bajo", apunta. El mismo proceso también podría ser importante en los campos de arroz, por ejemplo, los cuales representan alrededor del 20 por ciento de las emisiones de metano relacionadas con el hombre.

Aunque ha habido numerosos indicios de la existencia de estos oxidantes de metano dependientes del hierro, los investigadores no han sido capaces de aislarlos. "Después de años de búsqueda, los encontramos en nuestra propia colección de muestra --relata el microbiólogo Mike Jetten, de la Universidad de Radboud--. Finalmente, los descubrimos en el enriquecimiento de cultivos en Twentekanaal, Países Bajos, que hemos tenido en nuestro laboratorio durante años. Obtuvimos una gran cantidad de biomasa alimentándolos con metano y nitrato". El proceso recién descubierto también podría llevar a nuevos conocimientos sobre la historia temprana de nuestro planeta.