Un litigio judicial pone en riesgo el futuro de Estación Gourmet

Adif espera que este mes se celebre un juicio verbal de desahucio sobre la empresa arrendataria de la nave, que podría provocar el cese de la actividad del recinto.

Estación Gourmet podría verse obligada a cerrar. Este mes está previsto que se inicie un juicio verbal que podría provocar el desahucio de la empresa arrendataria, lo que conllevaría el cese inmediato de las actividades de la sala. Según Adif, el litigio judicial se ha iniciado por un incumplimiento contractual, pero del que se desconocen más detalles.

 

Por su parte, responsables de la nave aseguran que han iniciado los trámites correspondientes para evitar el cierre cautelar. Desde Estación Gourmet se muestran optimistas con que la decisión de parar el negocio se pueda posponer en el tiempo. Afirman que han interpuesto un recurso, que de estimarse, provocaría que la actividad de la nave continuase.

 

Responsables de la sala gastronómica afirman que si el recurso se admite y el cierre no es inmediato hay empresas interesadas en reflotar el negocio, algunas de países como Estados Unidos, pero en Adif informan que sus contratos comerciales impiden el traspaso del negocio en las mismas condiciones.

 

No obstante, según la compañía ferroviaria dueña del local, si el proceso ahora iniciado se prolongase en el tiempo, procederían a iniciar una nueva licitación del negocio, por lo que Estación Gourmet podría continuar con su actividad, aunque en unos términos diferentes al del contrato actual.

 

En cualquier caso, los agentes implicados esperan que la situación se aclare en los próximos días, y se conozca con brevedad si Estación Gourmet tiene que cerrar ya sus puertas o puede continuar a la espera de que otra compañía arrendataria tome las riendas.

 

Estación Gourmet abrió al público en diciembre del año 2013, y se asienta en una nave de 1.700 metros cuadrados, anexa a la estación de trenes de la ciudad, y donde antes se encontraba una gran superficie dedicada a la ropa deportiva. En el momento de su apertura supuso una revolución en el modo de concebir el negocio gastronómico en Valladolid. El espacio puede dar cobijo a decenas de locales hosteleros, que van  desde los especializados en carne, a algunos dedicados al huevo u otros también enfocados en las copas.