Un estudio de la UVa asegura que el coche eléctrico no es suficiente para reducir los gases invernadero
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Un estudio de la UVa asegura que el coche eléctrico no es suficiente para reducir los gases invernadero

Punto de recarga de coche eléctrico. (Foto:Archivo).

Asegura que además del despliegue de la movilidad eléctrica, habría que considerar medidas de políticas de decrecimiento para alcanzar estas metas.

La Universidad de Valladolid (UVa) ha observado, a través de un modelo propio que integra variables económicas y energéticas denominado MEDEAS, que una amplia sustitución de la mayor parte de los vehículos actuales, por otros eléctricos no conduciría por sí sola a los objetivos de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero establecidos acordados a nivel mundial en la Cumbre del Clima de París de 2015 o por la Unión Europea en su Pacto Verde hasta 2050.

 

Según informa la Uva, el grupo de Energía, Economía y Dinámica de Sistemas (GEEDS), responsable del estudio, concluye que además del despliegue de la movilidad eléctrica, habría que considerar medidas de políticas de decrecimiento para alcanzar estas metas.

 

Este grupo ha desarrollado en los últimos años un modelo denominado MEDEAS, que incorpora variables económicas, energéticas, de infraestructuras, de disponibilidad de materiales, del uso de la tierra, de objetivos frente a la crisis climática e indicadores de impacto ambiental y social, con el fin de delinear escenarios futuros para la humanidad. En un artículo publicado en “Energy Strategy Reviews" se ha centrado en los límites del impacto del transporte en las emisiones de gases de efecto invernadero.

 

“No basta con invertir en energías renovables, prohibir la venta de coches diésel o fomentar el vehículo eléctrico, además es necesario un cambio copernicano en la forma de funcionar nuestras economías", avanza Margarita Mediavilla, del Departamento de Ingeniería de Sistemas y Automática de la UVa e integrante del equipo investigador. “El bienestar no puede depender del crecimiento económico, necesitamos un cambio de paradigma", ahonda la especialista.

 

Ese cambio de paradigma por el que aboga este equipo científico se basa en el decrecimiento. “No tiene que ver con la recesión en términos clásicos en los que la reducción de crecimiento económico acarrea con impactos negativos en forma de desempleo, déficit público", matiza su compañero Íñigo Capellán.

 

En este planteamiento, el ‘decrecimiento’ es una reorganización de la economía para reducir el consumo de recursos naturales y de residuos en economías desarrolladas como las de la Unión Europea, conjugado con una reestructuración económica y social.

 

Para estudiar la reducción de emisiones en el transporte, el equipo científico, compuesto por perfiles tan diversos como ingenieros industriales, economistas o filósofos, ha tomado como punto de partida el Pacto Verde Europeo. En él, la Unión Europea se establece el objetivo de cero emisiones netas en 2050.

 

Recientemente, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von del Leyen, ha propuesto en su primer discurso sobre el Estado de la Unión alcanzar una reducción del 55 por ciento en 2030. El grupo de la UVa recogió datos sobre mitigación de gases de efecto invernadero en el sector del transporte y diseñó cuatro escenarios diferentes a futuro: uno con las tendencias actuales, otro con una hipotética alta electrificación del transporte, uno con una promoción intensa de motos y bicicletas eléctricas como substitución del automóvil incluido el eléctrico, y un cuarto específico para cumplir los objetivos de descarbonización bajo la perspectiva del decrecimiento económico.

 

Decrecimiento

En sus análisis, se observa que el mantenimiento de las tendencias actuales conduce no a una reducción, sino a un crecimiento del 20 por ciento de los niveles actuales de emisiones de gases de efecto invernadero. La introducción de vehículos eléctricos como forma de transporte mayoritaria (segundo escenario) y la más amplia substitución del coche por la bici eléctrica (tercer escenario) permitía reducciones de entre el 15% y del 30% de las emisiones, lejos de los objetivos. El decrecimiento sería el único escenario que lo garantizaría, según este modelo, alcanzar estas metas.

 

En términos económicos, el modelo dibuja escenarios con una alta penetración de vehículos eléctricos y con la apuesta de la bici eléctrica y otros vehículos ligeros eléctricos como beneficiosos para la economía. Esta sería más capaz de adaptarse a la escasez de petróleo.

 

Sin embargo, los especialistas del grupo GEEDS advierten de que hay que tener en cuenta que estos escenarios son incapaces de reducir las emisiones lo suficiente para no entrar en una situación peligrosa derivada del cambio global. Aunque en este artículo sus impactos sobre la economía no se han tenido en cuenta por simplicidad, estos pueden llegar a ser devastadores. “El crecimiento no está asegurado debido a la escasez de energía y materiales, y podría tener consecuencias graves tanto para la sociedad como para el planeta", reconoce Mediavilla.