Un desfile digno de tres Reyes Magos

La cabalgata que tuvo lugar por las céntricas calles de Valladolid fue un éxito de afluencia, gracias en parte a que la meteorología fue respetuosa con sus majestades.

Había quienes, con mucho miedo en el cuerpo recordando años anteriores, miraban al cielo de Valladolid temiendo que lo peor pudiera pasar y en cualquier momento, valga la referencia bíblica, empezara a caer el Diluvio Universal. Pero no. Sus grandezas de Oriente pudieron pasear bien a gusto para saludar a los niños y entregarles un anticipo de sus regalos en forma de caramelos sin mayores contratiempos.

 

Y es que parece que en cuanto a alegría de los niños se refiere, hasta la meteorología muestra cierto respeto. De esta manera pudo desfilar la comitiva de Melchor, Gaspar y Baltasar para atravesar la Plaza Mayor y coronarse en el balcón del Ayuntamiento. Otro año más, la felicidad está servida el 6 de enero.