Un camionero de Valladolid gana a Bankinter por cláusulas opacas en un contrato hipotecario

Construcción de nueva vivienda en Valladolid

El juez condena a la entidad a rehacer el cuadro de amortización deduciendo lo abonado, con la obligación de pagar las costas del juicio.

El juzgado de 1ª Instancia Nº 9 de Valladolid ha fallado a favor de la demanda presentada por ASUFIN contra Bankinter, en la que se pedía la nulidad de un préstamo hipotecario multidivisa, tanto por la falta de transparencia y abusividad de las cláusulas, como por la existencia de un error de vicio de consentimiento.

 

El juez ha considerado que el afectado, camionero de profesión y con estudios de educación básicos, contrató una hipoteca para su vivienda habitual en mayo de 2008 con Bankinter, y que fue el propio banco quien le aconsejó que lo hiciera en divisas (concretamente en yenes japoneses) explicándole todos los beneficios de esta operación, pero ninguno de los riesgos.

 

El préstamo solicitado fue de 133.000 euros, y debía ser amortizado en yenes, con un tipo de interés referido a esa divisa, cuyo valor depende del tipo de cambio. En este caso el préstamo se formalizo en 20.908.465 yenes a amortizar en 30 años mediante pago de 360 cuotas.

 

El abogado de ASUFIN ha fundamentado la nulidad tanto por la concurrencia de error de vicio de las cláusulas, como por abusivas y por la falta de información clara, concreta, transparente y comprensible para el consumidor, al que ocultaron su complejidad, generándole unas falsas expectativas. Todo esto le impedía ser consciente de las consecuencias jurídicas y económicas del contrato, al no ser capaz de entender la comprensibilidad real de sus aspectos básicos.

 

Como prueba de esa falta de transparencia se ha aportado la publicidad de Bankinter para este producto, en la que puede leerse: “PAGUE SU CASA SIN PAGAR EURIBOR”, podrá pagar su casa, olvidarse del Euribor y de paso, beneficiarse del cambio entre divisas. Es decir, todo beneficios y ningún riesgo.

 

El juez ha estimado que el contrato no fue negociado individualmente, que el afectado no fue informado convenientemente, que no se le ofreció la oferta vinculante (un folleto informativo inicial en el que se especifiquen con claridad, de forma lo más estandarizada posible, las condiciones financieras de los préstamos) y no consta que el notario le explicara y advirtiera del funcionamiento de este tipo de préstamos, ni consta en la propia escritura que se le hubiera entregado copia con carácter previo para su estudio antes de la firma.

 

Por tanto, y dado que el usuario adolece de experiencia financiera y de conocimiento en este tipo de materias (si no va acompañada de una explicación clara y concreta sobre la complejidad de esta operación y de los riesgos de fluctuación no sólo en la cuota de intereses, sino en el propio capital), es la entidad la que debe comportarse con diligencia y reducir al mínimo los riesgos de conflictos de intereses, dando prioridad siempre a los intereses de sus clientes.

 

El magistrado aprecia una falta de transparencia real y un carácter abusivo en el contrato, por lo que condena a Bankinter a rehacer el cuadro de amortizaciones desde su suscripción del mismo, deduciendo las cantidades abonadas por la parte actora (por principal, intereses y comisiones relativas a la opción multidivisa) sobre la base de un préstamo hipotecario otorgado por 133.000€ con un tipo de interés equivalente al € más 0,85 puntos netos, lo que regirá en lo sucesivo; todo ello con expresa imposición de costas”.