Un biólogo testigo del avistamiento en Simancas asegura que era la "morfología" de un cocodrilo

Imagen del rastreo en lancha en la zona de Pesqueruela.

El doctor castillo, vecino de la localidad, fue avisado por unos jóvenes que tomaban el sol en la zona de Pesqueruela. 

Un testigo del avistamiento reptil en Simancas asegura que lo que vio el pasado viernes (5 de junio) correspondía con la "morfología de un cocodrilo". El doctor Castillo (46 años), es biólogo molecular de profesión y vecino de Simancas y se encontraba paseando por la zona de Pesqueruela junto a su familia.

 

"Me desplacé con  mi mujer y mis hijos a la confluencia de los ríos Pisuerga y Duero. Llegamos allí aproximadamente sobre las 19,30 horas de la tarde. Accedimos al río por el acceso central de los tres que hay. Cuando llegamos a la orilla, vimos que había dos parejas de adolescentes tomando el sol. Como hacía buena tarde, mis hijos rápidamente se descalzaron y metieron los pies en el agua", relata el doctor Castillo antes de comentar el momento del avistamiento.

 

"En esos momentos se acercaron dos jóvenes avisándonos de que tuviéramos cuidado porque habían visto un cocodrilo. Lo decían lógicamente por proteger a los críos. Parecían bastante convencidos. Yo en un principio no le di mucha credibilidad pero, efectivamente, a los cuatro o cinco minutos y en el centro del ancho del río, pasó enfrente de nosotros a unos diez, doce, metros de distancia, un animal cuya morfología efectivamente pudiera ser compatible con la de un cocodrilo", señala este vecino de Simancas.

 

El doctor Castillo asegura que el reptil se mantenía "siempre con la cabeza fuera del agua, se movía de manera bastante parsimoniosa, y se dirigía desde la zona del río Pisuerga hasta el interior del río Duero. Era de color marrón oscuro, al menos la parte del cuerpo que nosotros vimos, y el tamaño de la cabeza podría ser entre 25, 30, 35 centímetros. El animal siguió nadando hacia el interior del río Duero y acercándose a la orilla. Nosotros ascendimos a la ladera del río y fuimos hacia él para observarlo un poquito más, pero enseguida nos topamos con el fin del camino muy rápidamente".

 

Este tesigo comenta que "no puedo asegurar al cien por cien que se tratara de un cocodrilo, pero tampoco que fuera algo que pudiese reconocer. No me pareció en su momento una nutria ni me lo parece ahora ni tampoco un pez de grandes dimensiones. Con nosotros se encontraban, además de los cuatro jóvenes mencionados, una mujer con su hija de unos nueve o diez años que estaban paseando. Estas personas también observaron con nosotros la escena de manera detenida", sentencia el doctor Castillo para apostar su versión en medio de la confusión generada por las declaraciones de los diferentes rastreadores que han visitado la zona de Pesqueruela sin concluir nada concreto al respecto de este avistamiento reptil.

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