Un alambre acaba con el palomar "inmenso" en el edificio abandonado de Santovenia

El alambre, en las ventanas para que no entren las palomas. TRIBUNA

Los vecinos de la localidad vallisoletana celebraron la medida para terminar con la presencia de los animales en el inmueble a medio hacer.

No tenía buena pinta el problema que algunos vecinos de Santovenia de Pisuerga denunciaron, ante la creación de un palomar "inmenso" en un edificio abandonado. Las quejas de los ciudadanos de la localidad vallisoletana acabaron siendo escuchadas, después del reportaje publicado en este periódico a principios del mes de octubre.

 

Las palomas no permitían hacer vida normal a algunos vecinos de la calle Constitución, que se vieron obligados a convivir con cientos de palomas que se apoderaron de un inmueble a medio construir justo al lado de sus viviendas.

 

Finalmente, estos obtuvieron su recompensa el pasado jueves, cuando los trabajos de la colocación de un alambre en las ventanas del edificio concluyeron. "Empezaron a ponerlo un par de días después de que salió el reportaje", aseguraron los vecinos.

 

Ahora, casi un mes después, los ciudadanos de esta zona de Santovenia respiran tranquilos. Además, de manera literal, ya que en su momento afirmaron que olía "a muerto". "En un par de días se irán las palomas, que las pobres están fuera", señalaron.

 

De esta manera, el Ayuntamiento del municipio se puso manos a la obra y, tras la reunión que tenía programada con el dueño del inmueble a mediados de octubre, apostaron por esta medida. El asunto no era nada sencillo, como explicó el alcalde, ya que este solo concebía la solución del derribo para poner punto final al problema.