“¿Tú que eres, hombre para luchar así por tus hijos?"
Cyl dots mini

“¿Tú que eres, hombre para luchar así por tus hijos?"

Violencia de género

“Es como si tú por dentro fueras un pueblo y llegara un huracán y lo destrozara todo a su paso” esto es lo que afirma Natalia García Muñoz , psicóloga encargada del grupo de ayuda para mujeres víctimas de violencia de genero con el que hemos podido hablar

Intentas imaginarlo, pensar en lo devastador que puede resultar para una mujer vivir esta situación y crees comprenderlo, crees que con las cifras, cada año en aumento, puedes entenderlo… hasta que las escuchas. Cuando empiezan a contar su historia y escuchas que dicen frases como “a mí nunca me va a pasar eso”, “yo no me dejo achantar por nadie”  te ves en ellas, te escuchas a ti diciendo lo mismo y luego las miras y ves que podrías ser tú.

 

Natalia García Muñoz aclara que la primera mujer llega a terapia en calidad de familiar de víctima de violencia de género, cuando demandó ayuda por primera vez lo hizo por la hija mayor, tiempo más tarde por la pequeña “esta historia derriba mitos, la victima tiene una discapacidad intelectual pero el agresor también y era un agresor bastante agresivo, llegando a amenazas de muerte, de tirarla por un puente… su hija llego con unas crisis de ansiedad muy graves , necesitaba atención médica y esto ha provocado un impacto emocional muy grande en ella porque no sabía cómo ayudarla”

 

SU HISTORIA

Mi marido se fue cuando yo tenía 33 años, acababa de nacer la pequeña, tenía  6  meses, se fue con mi cuñada. Lo pase muy mal estuve en terapia intensiva durante 3 años. Resurgí un poco porque tenía que sacar a mis hijas adelante. Me saque el carnet de conducir y el título de auxiliar de geriatría y empecé a trabajar y fui sacando todo adelante.

 

La pequeña empezó con epilepsia, me dijeron que se moría pero gracias a dios salió adelante con terapia durante varios años, mis dos niñas tienen minusvalía y la mayor conoció a un chico que hizo con ella todo lo que quiso, la maltrató tanto física como psicológicamente, gracias a dios conseguí ‘quitársela’ a tiempo pero empecé con la pequeña. Ya al principio las cosas iban mal, es una lucha de 4 años y medio y sigo así, no me deja verla ni tratar con ella, tengo muchas crisis de ansiedad.

 

Actualmente la más pequeña está casada bajo el paraguas de la cultura gitana, ha roto la relación con su familia, que es “uno de los primeros indicativos, además hay aspectos culturales que legitiman la violencia, estamos seguros que es una víctima de violencia de genero. Su madre ha empezado una lucha que dentro de su cultura la ha causado muchos problemas por el mero hecho de ser mujer y enfrentarse a un hombre para conseguir por lo menos tener relación con su hija” explicaba la psicóloga.

 

Su propia familia la pregunta que si es hombre para pelear así contra otro hombre por sus hijos. Su respuesta es: Soy la madre de mi hija y con eso vale.

 

Recientemente ha conseguido hablar con su hija cuatro, veces una de ellas comiendo juntas, siempre con el marido de su hija delante. Declara que desde que esto ha ocurrido “ha vuelto  a respirar”

Comentarios

Deja tu comentario

Si lo deseas puedes dejar un comentario: