Triunfo del toreo clásico a caballo con una gran encierro de Fermín Bohórquez
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Triunfo del toreo clásico a caballo con una gran encierro de Fermín Bohórquez

Exitoso cierre de Feria con Sergio Galán cortando cuatro orejas, Pablo Hermoso de Mendoza, dos y sy hijo Guillermo, una. 

Finalizó la miniferia taurina de Nuestra Señora de San Lorenzo de Valladolid con un festejo de rejones en el que triunfó el clasicismo del toreo a caballo. Sergio Galán cortó cuatro trofeos por dos excelentes actuaciones y le acompañó Pablo Hermoso de Mendoza, que logró una oreja de cada uno de sus enemigos y en el quinto bordó el toreo. Guillermo de Mendoza arrancó otro trofeo del sexto, tras fallar con el rejón de muerte en el que hacía tercero.

 

Menos público que en las dos tardes anteriores para asistir a un entretenido festejo en el que se lidió un magnífico encierro de la ganadería de Fermín Bohórquez, especialmente cuarto y quinto. El ganadero dio la vuelta al ruedo con Hermoso de Mendoza y Sergio Galán que le invitaron a recoger la ovación de los tendidos tras lidiar dos bravos ejemplares.

 

Bordó el toreo el caballero navarro en el cuarto, galopando a dos pistas, en quiebros, con embroques y quiebros muy ceñidos, llevando muy toreado al astado, de nombre Navajero, que no se cansaba de galopar y de repetir una y otra vez. Brilló Malbec en banderillas cortas. Una pena el mal uso del rejón de muerte. De lo contrario el premio hubiera sido mayor. En el que abría plaza, estuvo muy centrado en una faena donde cabe recordar un quiebro tras un rejón de castigo y las banderillas con Ágora. El rejón fue efectivo y obtuvo una oreja.

 

Sergio Galán por su parte estuvo rotundo y cimentó sus dos actuaciones en una monta muy cuidada y exhibiendo su gran cuadra de caballos. El delirio llegó con Ojeda, una de sus caballos torero estrella. El animal ofrecía el pecho al astado y toreaba con una templaza y un valor que caló muy hondo en los tendidos. Acertó con la suerte suprema y paseó las dos orejas.

 

En el quinto, instrumentó una faena muy torera a otro excelente toro de Bohórquez donde el madrileño disfrutó de lo lindo en todos los tercios. Anduvo muy fino en los encuentros y volvió a matar de forma muy efectiva, paseando otras dos orejas.

 

Solo la mala suerte con los rejones de muerte, hizo que Guillermo Hermoso no obtuviera más que un trofeo. El tercero fue un buen toro al que el navarro le toreó con pulcritud, sobresaliendo Índico en una soberbia banderilla al quiebro. Salió a por todas en el sexto, el peor del encierro que acabó rajándose. Tiró mucho de él Guillermo y la faena fue tomando altura, especialmente a lomos de Ágora. Tardó el toro en morir y el premio fue de un trofeo.

 

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