Torrecilla de la Torre y San Pelayo: las poblaciones vecinas que votan a VOX y a Podemos

Torrecilla de la Torre y San Pelayo, dos localidades vecinas e ideológicamente opuestas. TRIBUNA

Tan solo les separa 2,5 kilómetros de distancia, aunque ideológicamente estén en las antípodas. A pesar de ello, son localidades amigas, con muy buena relación, según sus cuentan sus alcaldes.

Un camino agrícola, en buen estado, une las pequeñas localidades de San Pelayo y Torrecilla de la Orden. Son apenas dos kilómetros y medio los que separan a estos dos municipios de apenas medio centenar de vecinos. Se sienten cercanos, porque comparten territorio, problemas e ilusiones; pero parece que ideológicamente están en las antípodas. No hay más que echar un vistazo al mapa de los últimos resultados electorales.

 

En medio de un azul (PP) homogéneo en la zona, que asedia el rojo socialista,  en estos dos términos municipales han preferido pasar de rojos y azules y decantarse por otros colores: el verde y el morado, los colores característicos de los nuevos partidos: VOX, en Torrecilla de la Torre y Unidas Podemos, en San Pelayo.  ¿Explicaciones a este fenómeno? Las buscamos en ambos municipios.

 

Torrecilla de la Torre tradicionalmente ha sido del PP. Su alcalde Eduardo Martín (aunque antes del PSOE) lleva 28 años en el poder. Él ha sido el primer “sorprendido” por los resultados electorales, en los que VOX se ha impuesto al partido de Casado, por doce votos a once. “Sabemos que hay una familia que ha podido votar a VOX, pero ni aun así no salen las cuentas”. Los seis votos restantes se reparten a partes iguales entre el partido de Rivera y el de Iglesias. Torrecilla es una de las seis localidades de Valladolid en las que ha triunfado la formación de Abascal.

 

San Pelayo (población muy cercana a Torrelobatón) siempre ha sido del PP. Pero desde hace cuatro años el municipio lo gobierna Virginia Hernández, de Toma La Palabra (una confluencia liderada por Izquierda Unida). Tanto se ha notado la mano de la regidora (con mayoría absoluta y tres concejales) que en apenas tres años, los vecinos de San Pelayo han ido modificando sus hábitos de voto. En las elecciones generales de 2015, aquellas que se tuvieron que repetir por la ingobernabilidad, el PP seguía mandando en esta pequeña población con 14 votos, seguido de UPyD (tres votos), Izquierda Unida (2) y un único apoyo para el PSOE.

 

Seis meses después y ya con la alcaldía para Toma La Palabra, las elecciones de 2016 (junio) tuvieron resultados mucho más ajustados: aún ganaba el PP (14 votos), pero a tan solo dos votos se ubicaba la confluencia de Podemos-IU (12 votos); Ciudadanos aparecía con cuatro sufragios y uno era para el PSOE. En estas últimas elecciones, las de abril de 2019, los vecinos dieron la vuelta a la tortilla electoral y ganó Unidas Podemos con 14 votos, seguido del PP (12). El resto de los votos se lo repartieron otras formaciones como PSOE (6), Ciudadanos (5) e incluso Pacma (2). Ni rastro de VOX, el mismo partido que en apenas dos kilómetros más allá ha ganado.

 

Su alcaldesa, contenta por los resultados, cree que es “lógico” que poco a poco los vecinos “que están contentos con las políticas que se han implantado en San Pelayo, hayan ido perdiendo ese miedo que existe hacia la izquierda y hayan cambiado el voto”. “Era lo más lógico votar a Unidas Podemos, el partido que concurría a las elecciones con el que más afinidad tenemos”.

 

Hernández no sabe si es “causa o consecuencia”, pero lo que está claro es que algo ha tenido que ver estos años de gobierno de Toma la Palabra, para que una localidad tradicionalmente de derechas esté apostando por un voto plenamente de izquierda. Y es que San Pelayo, es junto a Villalán y Viloria, los únicos pueblos de Valladolid en los que ha ganado Podemos. A la alcaldesa también le sorprende el triunfo de VOX en el pueblo vecino, máxime cuando “el alcalde es del PP”. “Son localidades muy similares, que siempre han tenido muy buena relación y empatía”. Incluso los dos alcaldes se llevan “muy bien”.

 

“La alcaldesa de San Pelayo es la hija de unos conocidos míos”, recuerda Eduardo Martín, el regidor de Torrecilla. “Tenemos buena relación”, dice Virginia Hernández, refiriéndose al alcalde vecino. Y es que por encima de las siglas y los colores, los dos alcaldes solo quieren lo mejor para su municipio (y para el del al lado). El próximo 26 de mayo tienen una importante cita electoral (cada uno en su localidad, claro) y por las encuestas que barajan (las más fiables, las del boca a boca) parece que tendrán otros cuatro años por delante con el bastón de mando. Son Torrecilla de la Torre, votantes de VOX en las últimas elecciones generales, y San Pelayo que depositaron su confianza en Unidas Podemos. Dos poblaciones cercanas y amigas, dos poblaciones lejanas en las urnas. 

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