‘Tono menor’, un cortometraje vallisoletano y “elegante” cargado de éxitos
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‘Tono menor’, un cortometraje vallisoletano y “elegante” cargado de éxitos

El productor ejecutivo de la película, Guillermo Delgado, cuenta cómo ha sido su primera experiencia “atractiva” y “sorprendente” en este mundo.

Guillermo Delgado, con el cartel de 'Tono Menor' y el premio de Alfas del Pi. S.SANZ

La vida a veces te lleva por unos caminos inesperados, como le ha ocurrido a Guillermo Delgado, productor ejecutivo del cortometraje ‘Tono menor’. Con este trabajo, que nació de un relato llamado ‘Extraescolares’, el vallisoletano se ha estrenado en el mundo del cine; y lo ha hecho con muy buen pie.

 

Bajo la dirección de otro vallisoletano, Iván Sáinz-Pardo, y del conocido actor Miguel Rellán, recientemente han obtenido el tercer premio en el ‘Festival de Cine L’Alfas del Pi’. Aunque no ha sido el único, puesto que en Estados Unidos, Canadá, Bulgaria, Alemania y en otros puntos de España también han reconocido su trabajo.

 

El título, ‘Tono menor’, está sacado de una de las estrofas de la canción protagonista del corto, la cual dice “un hombre atrapado en un fado. Y es que esta música portuguesa tiene un importante peso en la primera película producida por Delgado, aunque no será la última.

 

PREGUNTA: ¿Cuál ha sido el camino hasta llegar a producir ‘Tono menor’?

RESPUESTA: Siempre me ha gustado escribir y hace dos veranos escribí unos relatos cortos sin ninguna pretensión. Uno de ellos, ‘Extraescolares’, lo registré y me animé a buscar los medios para hacer un cortometraje. Me puse en contacto con Iván y me dijo que había que convertirlo en cinematográfico porque era literario. Entonces, ‘Extraescolares’ se convirtió en ‘Tono menor’ y el guion es suyo. Pero yo quería producirlo porque quería hacerlo a mi estilo, así que empecé a buscar la financiación, los apoyos, las localizaciones… Hasta que lo grabamos y hemos llegado a muchos festivales (risas).

 

P.: Siempre ha estado al otro lado de la pantalla, como espectador, pero hay mucho trabajo detrás hasta conseguir el producto final.

R.: Muchísimo, más de lo que uno se imagina. De sonido, iluminación, fotografía, peluquería, edición, temas burocráticos. Hay mucho trabajo para sacar adelante un corto que se graba en solo tres días.

 

P.: Sin experiencia previa, habrá supuesto un gran cambio en su vida.

R.: Me ha parecido muy atractivo y sorprendente.

 

P.: ¿Qué tal es el trabajo con un director como Iván y con actores como Miguel Rellán?

R.: Muy buenos. Han sido muy cercanos y me apoyaron desde el primer momento. Me fui a ver a Iván y estuve tres días con él en Múnich para dar forma al proyecto, para hablar de la música, del fado, que es un protagonista más del corto, de la banda sonora… Quería transmitir a los actores que la muerte no interrumpe nada e Iván se lo hizo entender. Todo fue muy fácil para ser mi primera experiencia.

 

P.: ¿Contar con Miguel fue un plus?

R.: Totalmente. Su presencia animó al director, a los otros actores y al distribuidor. Fue la piedra angular. Además. cuando fui a verle a Madrid sin conocerle de nada para pedirle que valorase el proyecto, él pensaba que era director de cine. Le sorprendió la situación.

 

Miguel Rellán fue la piedra angular

 

P.: ¿Cómo definiría el corto?

R.: Habla de la pérdida, de la ausencia. En una sección oficial en la que no nos premiaron me dijeron que es elegante. Me parece la definición. Es algo que tiene ritmo, que está bien confeccionado, que está hecho con gusto, con calidad…

 

P.: Y emociona.

R.: Sí, es lo que más me ha dicho la gente. Todo el mundo tenemos a alguien a nuestro alrededor que ha perdido a alguien por cualquier circunstancia y a veces nos vemos reflejados en Miguel. Hay momentos determinados que te hacen recordar, como a él el bacalao.

 

P.: El corto ha sido reconocido en diferentes festivales. ¿Esperaban este éxito?

R.: No pensé que iba a tener tanta repercusión. Es un corto que se hace en Valladolid, aunque con un director y actor reconocidos, pero no creía que fuera a llegar a una transcendencia internacional y a estar en tantos festivales de todo el mundo. El distribuidor dijo que tenía la calidad suficiente para enviarlo. Para mí es igual de importante un premio que estar en una sección oficial porque, por ejemplo, te ven en Austin, en uno de los festivales más importantes de Estados Unidos.

 

P.: Además, está preseleccionado para los Goya. ¿Qué les supone la noticia?

R.: Los festivales te ven de otra manera; es un plus. A últimos de noviembre se conocerán los seleccionados, pero eso ya es una lotería porque compites con los mejores cortos de España. He visto algunos y el nuestro no es de los mejores, aunque es el primero (risas).

 

P.: De alguna manera el corto lleva un trozo de Valladolid.

R.: Claro. Lo rodamos en el 'Vino Tinto' y en la casa de un amigo en Barcial de la Loma. Todo el mundo quería que lo hiciéramos en Madrid por logística, pero puse mi empeño en que se rodase aquí. Al final cedieron porque el productor ejecutivo es el que decide estas cosas (risas).

 

P.: ¿Le gustaría grabar en algún sitio concreto de la ciudad?

R.: Dependiendo del tema, tienes que elegir el sitio. Me quedaría con el entorno de la Catedral, de La Antigua, de San Pablo… Valladolid tiene muchos rincones. Si hiciera un corto rural, me gustaría hacerlo en un viñedo.

 

'ESPINAS'

 

P.: ¿Cuál es su próximo reto?

R.: Estamos pensando en un nuevo proyecto para finales de este año o principios del que viene. Se trata de ‘Espinas’, que se va a desarrollar en una residencia de ancianos. Estamos trabajando en el guion y en una canción que me ha atrapado, pero me va a costar mucho conseguir los derechos.

 

P.: ¿Y los actores?

R.: Estamos hablando con los representantes. Después de tener a Miguel, me parece muy importante contar con actores de calidad. No es fácil porque ahora estamos en un mundo con muchas series, teatro, plataformas… Ahora mismo tienen más trabajo que hace unos años. Creo que no han notado la crisis tanto como en otros sectores.

 

Los actores tienen más trabajo que hace unos años

 

P.: ¿Hay fecha aproximada del estreno?

R.: Cuando se termina de rodar el corto tienes un mes y medio para la edición. Quizá en marzo o abril del 2020.

 

P.: ¿Se atrevería con un largometraje en el futuro?

R.: Como productor es inviable totalmente, porque son unas cifras que se nos van. Estoy escribiendo un guion de un largometraje aprovechando las vacaciones. ‘Tono menor’ y ‘Espinas’ son costumbristas y el cuerpo me pide hacer una comedia. Uno tiene que ir al cine a emocionarse y las dos emociones que yo siento son la risa y el llanto.