Toni Cantó estrena 'Linda vista': "Desde hace años no puedo hacer teatro en español en Cataluña"

Toni Cantó en 'Linda vista'

"No estoy ni con los que dicen que los hombres son unos 'nosequés' en potencia ni con los que dicen que las mujeres también lo son".

El actor Toni Cantó, quien protagoniza desde el próximo 11 de enero la obra de teatro 'Linda vista' en el Teatro Valle-Inclán, ha lamentado que haya territorios donde "por hacer teatro en español uno ya no puede entrar". "Estoy pensando en Cataluña, donde hace ya años que no puedo trabajar en español --y, como yo, muchas compañías--"; ha añadido.

"Esto está empezando a pasar a otras cosas y es un retroceso brutal", ha lamentado el actor durante la presentación de la obra, dirigida por José Pascual a partir de un texto de Tracy Letts --autor de 'Agosto'--, tras apuntar también que en España "cuando un artista se significa en política tiene un precio" y eso es "una vergüenza en pleno siglo XXI"..

Cantó, quien ha defendido que respeta "la división de opiniones", cree que esta actitud ante actores que se significan en política supone "tener cada vez más dificultades para trabajar en el teatro". "Si los artistas son castigados por esto, se consigue una sociedad cada vez más limitada", ha advertido.

En 'Linda vista' --que estará en el Valle-Inclán hasta el 27 de enero--, Cantó se rodea de un elenco que cuenta con nombres como los de Almudena Cid, Ruth Gabriel, Ylenia Baglietto o Nuria Herrero, todas ellas "mujeres del siglo XXI" que abren los ojos a un hombre "en la crisis de los 50". "Es una función de mujeres, que habla de cómo está de precario el mundo y de lo que ocurre cuando un hombre renuncia a sus sueños", ha señalado.

Precisamente, preguntado sobre el papel de su partido Cs en las conversaciones para llegar a un pacto de Gobierno en Andalucía --y en el que la mujer y la violencia de género se ha convertido en uno de los puntos claves tras las condiciones planteadas por Vox--, Cantó ha aclarado que él no está "negociando con ninguna ultraderecha".

"Yo no estoy ni con los que dicen que todos los hombres son unos 'nosequés' en potencia ni con los que dicen que las mujeres también lo son: ante estos extremos, prefiero quedarme en medio y buscar consensos", ha señalado el diputado, quien además reconoce que el teatro y la política son "dos mundos totalmente distintos".

"El teatro a través de la mentira provoca la verdad, mientras que en el Congreso a menudo me encuentro cómo se oculta la verdad durante mucho tiempo. A veces en política uno se encuentra con una sobreactuación --que siempre viene de alguien que no está seguro o menosprecia a su público-- y eso me parece peligroso, porque es tomar el pelo", ha destacado.

LOS 'OFENDIDITOS'

De hecho, el actor considera que es "mejor actor" desde que está en política. "Es una forma genial de ver lo mejor y lo peor de la naturaleza humana, una lección necesaria para la profesión". A esto añade que en política hay "un tema de corrección que obliga todo el rato a estar con el freno echado".

"Se pasa de la libertad total del arte a un lugar donde cada vez somos menos libres. Yo llegué a Madrid en los años 80 y era mucho más libre, ahora cada vez hay más corrección política y más 'ofendiditos'", ha afirmado.