"Tirar a un bebé en un contenedor, tapado con mantas para que nadie lo encuentre es inhumano"

La mujer que encontró este 17 de septiembre a un bebé en un contenedor de Ourense asegura que no puede entender cómo alguien es capaz de hacer algo así. Su intervención, junto a la de los vecinos de la zona, salvó la vida del bebé.

"Tirar a un bebé en un contenedor, tapado con mantas para que nadie lo encuentre es inhumano. No me parece de persona, de madre ni de nada", ha asegurado este lunes Sarai Iglesias, la mujer que el pasado domingo rescató a un bebé del interior de un contenedor de basura en Ourense.

 

La joven paseaba a las 16.00 horas por la calle río Bibei junto a su pareja cuando se encontró a un hombre que habitualmente busca latas entre la basura y que les pidió que llamasen a la Policía porque se había encontrado a un bebé dentro de uno de los contenedores.

 

Tras la sorpresa e incredulidad inicial, ambos comprobaron que en el fondo de uno de los tres contenedores de la calle se encontraba el pequeño, boca abajo y medio envuelto en una manta blanca con rayas azules.

 

Para Sarai, este hombre ha sido el verdadero héroe de la jornada porque "si no hubiera sido por él nadie lo habría encontrado (al bebé) porque no lloraba".

 

"Si no lo ve ese hombre no quiero ni pensar qué habría pasado", afirma Justa Rodríguez, una mujer que trabaja en un bar de la zona y que ayudó a Sarai Iglesias a entrar en el contenedor y recoger el niño.

 

"Lo único que hice fue taparlo y presionarle el cordón umbilical para que no perdiera sangre, porque tenía un brazo morado", ha señalado Justa Rodríguez, que coincide con Sarai Iglesias en señalar la "rapidez" con la que llegaron al lugar tanto la Policía como una ambulancia del Complexo Hospitalario Universitario de Ourense (CHUO).

 

AYUDA VECINAL

 

Durante la espera, los vecinos de los edificios cercanos comenzaron a bajar con mantas y ofreciendo su ayuda. "Hicimos lo que hubiera hecho cualquier otra persona que pasara por la calle", ha explicado Sarai Iglesias.

 

Su rescatadora afirma que el bebé "tuvo toda la suerte del mundo" porque en la zona había una matrona, una enfermera jubilada y un joven que trabaja en Urgencias en los Bomberos. Todos ellos ofrecieron su ayuda e indicaron cómo tratar al pequeño para evitar que perdiera calor o sufriera lesiones.

 

Un día después de los hechos ambas mujeres han explicado que se sienten "impotentes", con "rabia" y que "no entienden" qué pudo llevar a una madre a dejar a su hijo en un contenedor.

 

"Hay 20.000 cosas que se pueden hacer" si no quería quedarse con el niño como "entregarlo en la residencia o dejarlo en un sitio tapado para lo que viera alguien", ha concluido Sarai a la que "no le importaría" quedarse con el niño en adopción.