Telón arriba para la fiesta nacional del pincho y de la tapa en Valladolid

La Cúpula del Milenio ha sido testigo de cómo los primeros participantes del Concurso Nacional preparaban sus exquisiteces para sorprender al jurado y llevarse el premio.

Pasear por delante de la Cúpula del Milenio este martes desde media mañana suponía coger un billete al país del sabor, a la tierra de lo exquisito, a la ciudad de lo delicioso, en definitiva, al XI Concurso Nacional de Pinchos y Tapas que se está celebrando en Valladolid y que ya está dejando encandilados a propios y extraños. No es para menos. Hasta 48 bocados que degustará el jurado entre este martes y miércoles y que, bien hay que decirlo, más de uno dejaba con la boca abierta.

 

Como suele ocurrir en estos casos –suele decirse que lo bueno se hace esperar- el comienzo se hizo esperar un poco respecto a lo previsto. Pero mereció la pena, y de qué manera. Con un jurado encabezado por Nacho Manzano se presuponía que no iba a ser fácil sorprender al jurado, pero por tesón, paciencia y sobre todo por recetas no iba ser.

 

Y como muestra, un botón. Iñigo Kortabitarte, del restaurante Kobika de Durango, en el País Vasco, sorprendió con su huevo carbonizado. Álex Sanpedro, de la Taberna Café Gijón, hizo gala de su empanada de cebiche. Pepe Ron, del restaurante Blanco de Cangas de Narcea presumía de su Raya 2015. Sí, sí, ¿pero qué llevaban cada uno?

 

Al público asistente se le hacía la boca agua mientras el primero mezclaba el huevo a toda velocidad para dejarlo sobre un plato de pizarra. El caramelo se mezclaba hasta quedar pastoso para aquel pincho de más allá, y el tomate se fundía con el queso en este que estaba más cerca. Todo era poco para conseguir la explosión de sabor en boca de los presentes.

 

Y es que el jurado era un rato exigente. Para que se hagan una idea, en estas 48 tapas que se probarán entre este martes mañana, tarde y miércoles mañana –el premio se dará el miércoles por la noche- los encargados de dar el veredicto valorarán hasta cuatro puntos fundamentales de cada pincho.

 

Primero, el sabor. Una puntuación de 0 a 10 que se multiplicará por cuatro. Segundo, la originalidad, mismo proceso pero multiplicando por tres. Y con la presentación y la aplicación comercial, tres cuartos de lo mismo pero multiplicando por dos y uno, respectivamente. Obviamente, el primer detalle, el sabor, quedará como el más relevante con cuarenta puntos sobre los 100 del total.

 

Y a partir de ahí... a ganar. Hasta diecisiete concursantes que se pusieron los mandiles este martes por la mañana, más otros dieciséis que lo harán en la tarde, más otros quince para este miércoles por la mañana. La Cúpula del Milenio, como si fuera una enorme olla a presión, ya ha comenzado a cocinar.

Isabel González, del Don Bacalao, presenta su ´Lechazo Taj-Mahal´. A.MINGUEZA

Noticias relacionadas